Opinión

Réplica sobre obras
en el INE

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Ciro Murayama Rendón Consejero INE

En torno a lo publicado el lunes aquí, el consejero del Instituto Nacional Electoral (INE) Ciro Murayama envió la siguiente carta:

La ampliación de la sede del INE –en los mismos terrenos que ocupó el IFE desde 1991– es una necesidad desde hace más de veinte años, y no es resultado sólo de la reforma electoral de 2014. Me explico: si bien la última reforma creó nuevas áreas en el INE, lo cierto es que desde 1994 se rentan edificios en el DF para albergar a las Direcciones Ejecutivas con las que por ley cuenta el Instituto.

Un ejemplo: hace 21 años se renta un edificio frente a TV Azteca donde, entre otras oficinas, se ubican las direcciones de Administración y del Servicio Profesional Electoral y donde laboran 871 personas del INE. Sólo esa renta asciende a 44.7 millones al año.

Si se suman las rentas que se pagan año con año en el DF que serán sustituidas por la ampliación en Viaducto Tlalpan, el ahorro anual será de 80 millones de pesos. Además, cada tres años se ahorrará la instalación de la macrosala de prensa (con un costo promedio de 30 millones de pesos). Por eso, el ahorro por cada ciclo electoral federal de la obra propuesta es de 270 millones de pesos. De esta manera, en apenas 12 años la inversión daría números positivos. Es un plazo muy razonable de recuperación de una inversión.

El proyecto ganador no tiene nada de faraónico. En el micrositio habilitado en la página del INE se pueden revisar las características de los proyectos. Son dos edificios para que trabajen tres mil 210 empleados (más de cien personas por piso, no se piensa en oficinas suntuosas sino en espacios de trabajo dignos). El proyecto resultó ganador entre 53 propuestas; quienes calificaron su viabilidad fueron expertos en arquitectura, ingeniería, desarrollo urbano y medioambiente, no los consejeros del INE. El criterio del jurado consistió en identificar una obra sustentable en términos económicos, sociales y ambientales.

La idea de ahorrar en pago de rentas no es nueva. En 2014, cuando presentamos nuestro proyecto presupuestal para 2015, incluimos expresamente el proyecto de inversión inmobiliaria a la Cámara de Diputados. Estimamos desde entonces una inversión total de mil 400 millones que incluía la ampliación de las oficinas de Viaducto Tlalpan y la construcción de cinco edificios en capitales del interior donde también pagamos rentas altas. La Cámara de Diputados en 2014 aprobó íntegro nuestro proyecto, que implicaba la mitad del monto en 2015 y el resto en 2016. Por eso es que, siendo consecuentes, en el proyecto presentado para 2016 incluimos los recursos ya anunciados desde el año pasado para completar el plan de inversión.

Como ya tenemos en 2015 más de 700 millones para hacer la obra de Viaducto, apenas terminó el proceso electoral 2014-2015, se dio inicio a las tareas para usar los recursos en lo que nos comprometimos y para lo que fueron asignados. Es necesario que la obra inicie en 2016 para que se culmine antes de que estemos de lleno en la organización de las elecciones de 2018.

Termino diciéndote que no hay ampliación de burocracia: si en 2015 hubo más empleados eventuales que en 2013 es porque 2015 fue año electoral, y las nuevas tareas de fiscalización y capacitación se realizan en buena medida en campo y para desarrollarlas no hemos solicitado un solo metro cuadrado de oficinas adicionales.

Un afectuoso saludo.

Ciro Murayama

Lo comentado por el consejero, creo, suma argumentos para la idea central de la entrega del lunes: las elecciones nos salen muy caras.

Twitter: @SalCamarena

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