Opinión

Reducir pérdidas

1
   

     

Peso (Bloomberg)

Como le decía ayer, tenemos que ser muy cuidadosos y decidir bien en qué queremos gastar, cuánto y cómo obtendremos los recursos para ello. Muchas personas piensan que el gobierno puede gastar más simplemente con reducir la corrupción. Aunque eso sería maravilloso, no es así. No sabemos exactamente cuánto nos cuesta el patrimonialismo, la ineficiencia y el robo, pero creo que podemos ubicarlo en dos o tres puntos del PIB, y otro tanto en el viejo vicio del clientelismo, es decir, gastos de carácter social pero cuyo objetivo no es mejorar las condiciones de vida de los receptores del dinero, sino el garantizar su control político, para votos y para manifestaciones.

Por ejemplo, tenemos en todo el gobierno, y en las empresas que dependen de él, un exceso de trabajadores con prestaciones muy superiores a las existentes en la iniciativa privada. Eso es clientelismo, aunque los beneficiarios lo llamen justicia social. En Pemex, los pasivos laborales valen más que los activos de la empresa (sin contar reservas), mientras que en el IMSS las pensiones a trabajadores representan ya el doble de lo que se paga a los trabajadores en activo. Esto es imposible de sostener. El famoso “régimen de jubilaciones y pensiones” del IMSS es un robo a los asegurados, que financian a los trabajadores de la institución pensiones que superan varias veces a las que los asegurados mismos tienen. Y esto ocurre porque el sindicato del IMSS ha podido negociar con el gobierno, usando recursos que no eran ni del sindicato ni del gobierno. Si usted es uno de los 17 millones de mexicanos que cotiza en el IMSS, no olvide que parte de su cuota se usará para financiar una pensión muy razonable a un trabajador del IMSS, mientras que usted obtendrá un par de salarios mínimos.

Las empresas de gobierno nos están costando. A la hora de ver sus ingresos y gastos, son deficitarias. Lo eran desde hace mucho, y no han mejorado, al contrario. A partir de 2009, el déficit de esas empresas (Pemex, CFE, IMSS, ISSSTE y Lotería) ronda 2.0 por ciento del PIB, que no es poco. Podríamos recuperar una parte si se corrigiera el robo que le mencionaba, pero no está fácil, porque los sindicatos no van a aceptar que se modifiquen las condiciones de sus contratos. Si acaso, se podrá reducir el costo a futuro, eliminando prestaciones en los nuevos contratados (como ya se ha avanzado). Pero eso no resuelve la situación actual, y tal vez ya sea muy tarde para cuando el impacto se note.

También se podrían tomar decisiones inteligentes en Pemex, como cerrar Refinación, que es un pozo sin fondo. Pierden del orden de 100 mil millones de pesos al año. Podríamos enviar a refinar el petróleo a Estados Unidos sin problema, sea rentando refinerías o maquilando. En cualquier caso, ganaríamos mucho con ello, pero sería mucho más evidente que la empresa nacional no aporta mucho, y no quieren hacerlo. De las seis refinerías que tenemos, podríamos cerrar un par, para empezar, por ejemplo.

Una parte del gasto llamado de desarrollo social también se usa de manera clientelar, especialmente el asociado a viejos programas, anteriores a 1997, que tenían desde el principio el objetivo de controlar políticamente a los grupos. Para eso serviría el dichoso Presupuesto base cero, si en verdad se aplica.

En suma, no dudo que podamos encontrar entre tres y cuatro puntos del PIB que estamos gastando mal, pero no será fácil recuperarlos, porque hay grupos políticos, con fuerza, que se benefician de ello: sindicatos, centrales campesinas, grupos de presión. Ese rechazo implica que la corrupción, aunque no les guste, resulta que sí es muy amplia, y varios millones viven de ella, no sólo un puñado de políticos y funcionarios. Digo, porque luego se enojan cuando se los dice uno.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:
Enfrentando el pasado
Un mundo detenido
Vivir sin petróleo