Opinión

Recuperar la política

Secretario de Acción Electoral del CEN del PRI.

“El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ha ocurrido.”: Winston Churchill.

Aristóteles definía hace más de dos mil años a la política como la actividad tendiente a gobernar o a dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Como un proceso o actividad orientada a la toma de decisiones para alcanzar los objetivos planteados.

La democracia necesita de la política, que se constituye en un arte para construir acuerdos, consensos, para aceptar las diferencias y para edificar en la pluralidad. Es la capacidad de agregar intereses individuales logrando un “nosotros”, desde la libertad y también desde la igualdad.

La política no sólo se mueve en las instituciones, sino que las construye y también las modifica para que los consensos y los acuerdos prevalezcan sobre los intereses particulares.

México vive momentos de tensión derivados de un gran conflicto en el que confluyen diversos actores e intereses mezclados del que sólo podremos salir recuperando la política. La política que no use ni fomente la crispación ni la confrontación, sino que resuelva los conflictos y les de un cauce institucional y legal.

Este gran conflicto requiere de sensibilización pero también de estrategia, que necesita partir de separar sus componentes.

Un componente lo constituye la exigencia legítima porque se imponga el Estado de derecho, el doloroso clamor de justicia por los 43 estudiantes de Ayotzinapa, nos obliga a encarar de manera distinta la problemática que ha arrastrado nuestro país por cerca de 20 años: la seguridad.


Sin embargo, desagregando la problemática, debemos reconocer que a la protesta social se ha incorporado un componente importante de grupos que han visto amenazados ciertos privilegios producto de las reformas recién emprendidas, lo que obliga a una estrategia integral y diferenciada entre los diferentes componentes del conflicto.

El Estado, en este fundamento de búsqueda del bien colectivo, no puede ni debe claudicar en la consecución de sus objetivos, no se trata de administrar la problemática dejando de dar los pasos que son necesarios. Es la hora de hacer más política con la sociedad para comunicar, para enderezar el rumbo, para recuperar los espacios perdidos y evitar el oportunismo político de grupos que pretenden sacar provecho de la dificultad.

Sólo la política habrá de cambiar el mensaje de crispación por las propuestas y el cambio, sólo la política habrá de mostrarnos el camino. La desintegración social y el enfrentamiento han generado confusión acerca del verdadero enemigo. Sin política, imperará la violencia, la injusticia, el espectáculo y la irresponsabilidad. Recuperemos la política, aquélla de altura, que implica estadistas, responsabilidad, acuerdos, visión, alternativas y sobre todo, justicia en estos momentos del tiempo de México.

Twitter: @SamuelAguilarS