Opinión

¿Recesión en puerta en la economía global?

 
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[Banxico se mantendrá vigilante de que las modificaciones fiscales no causen efectos de segundo orden sobre la inflación: grupos financieros. / Bloomberg] 

En el LXI desayuno trimestral del Instituto de Desarrollo Empresarial (IDEA) del 13 de abril pasado, se presentó un panorama sobre la evolución y las perspectivas de la economía mundial y la de México que confirma la incertidumbre prevaleciente en el entorno global en el que no se descarta una etapa recesiva a partir del tercer trimestre del 2016 o durante el 2017, que tendría una incidencia negativa en el de por si limitado crecimiento de la actividad productiva de nuestro país.

IDEA considera que el débil avance de la economía mundial registrado en el primer trimestre del 2016 se extenderá al resto del año; el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó el pronóstico para el PIB mundial en el presente ejercicio a 3.2% de 4.0% en octubre del 2014; ello en virtud de que la frágil recuperación de las economías desarrolladas, aumentó de su PIB de solo 1.9%; 2.4% para la de EUA, aunque su actividad industrial lleva varios meses de contracción se prevé un alza de 0.8%; para la zona Euro 1.5%; para el Reino Unido 1.9%; no obstante, el incremento en este último podría ser menor ante el referéndum de su permanencia en la UE en junio próximo como miembro de la Unión Europea (UE), el Brexit (Britain exit-salida) “puede generar un daño regional y global al interrumpir las relaciones comerciales establecidas”. Para Japón la perspectiva es poco halagadora para este año con un escaso incremento de su PIB de 0.5%.

Las economías en desarrollo presentarán una desaceleración en su adelanto en 2016 (4.1%), afectadas por la reducción adicional contemplada para los precios internacionales de las materias primas de las cuales dependen en buena medida muchos de ellas; por la mayor depreciación esperada para sus monedas y en general, por una pausada actividad del comercio internacional. En este ámbito, el FMI prevé que Brasil y Rusia que experimentaron recesión en el 2015 con caídas ese año de 3.8%, en cada caso, después de un leve avance en el 2014, 0.1% y 0.7% respectivamente, en el 2016 registrarán desplomes del orden de 3.8% y 1.8%, aunque podrían ser mas pronunciados si en Brasil se complica aún mas el deteriorado ambiente político por el juicio político a su presidenta y Rusia reciba el impacto de su intervención militar en Siria y el de las sanciones económicas que le aplica Occidente por la que ha realizado en Ucrania.

En este contexto, es de destacar que de acuerdo al Índice total de precios de materias primas del FMI, este se redujo a menos de la mitad desde junio de 2014 a febrero del 2016. El mayor impacto ha derivado del colapso de los precios del petróleo iniciado en junio del 2014, que experimentaron la mayor depreciación semestral en 24 años, poniendo fin a tres años de estabilidad y de precios altos; con una media situada en torno a 105 dólares por barril que pasó a 28 dólares en febrero del 2016.

El desplome de los petroprecios se debió a un exceso de oferta en un momento de debilitamiento de la demanda que la OPEP estima en el presente en alrededor de dos millones de barriles diarios, que ha generado un alza global de inventarios a nivel record; el cambio de la política de los productores de la OPEP, particularmente de Arabia Saudita y los del Golfo Pérsico, que decidieron mantener inalterados sus niveles de producción para contrarrestar el incremento de los miembros ajenos al Cartel, principalmente la de lutitas de EUA y, por la apreciación de el dólar que incidió negativamente sobre el precio del petróleo por que los importadores del crudo tendieron a disminuir sus compras al ver deteriorado su poder adquisitivo. EUA ha mejorado las técnicas de extracción y producción de petróleo que ha derivado con la menor cantidad de pozos activos en más de una década, empero, produciendo el mayor volumen en su historia, por arriba de 9 millones de barriles diarios en el 2015.

La caída de las cotizaciones del petróleo ha puesto a los productores en serios problemas; Arabia Saudita, el mayor productor del mundo, ha recortado subsidios, aumentado impuestos y considerado la venta de su participación en la empresa Saudi Aramco; asimismo, la calificadora Stándar & Poor´s (SP) rebajó en abril la nota de largo plazo a la deuda saudí, “con lo que acumula una reducción de dos peldaños en menos de cuatro meses”. De acuerdo a SP su deuda aumentaría a 13.0% de su PIB este año, comparado con 7.8% del 2015.

Los principales operadores internacionales del crudo consideraron que lo peor de la crisis petrolera ya había pasado, las cotizaciones del mismo rebotaron mas de 30.0% en marzo; no obstante, es posible que su percepción haya cambiado con la junta de la OPEP en Dahoa, Qatar, el 16 de abril pasado para lo que se pensó se llegaría a un acuerdo para congelar la producción, manteniendo los niveles de enero pasado hasta octubre, a fin de estimular los petroprecios, sin embargo, la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán, impidió que se llegara a un acuerdo. El primer país exigió al segundo que se uniera al Plan, empero, Irán se negó por que busca recuperar sus niveles de producción de 4 millones de barriles diarios que tenía cuando Occidente le impuso sanciones económicas por su programa nuclear con fines militares, las cuales les fueron retiradas en enero pasado. La producción iraní fue de 3.3 millones de barriles diarios en marzo, 400 mil más que en enero. El fracaso de Dahoa podría provocar una reacción negativa de Arabia Saudita incrementando sus niveles de producción en un millón de barriles diarios y propiciar declinaciones adicionales de los precios del petróleo, lo que unido a que China no sobrepase un avance de 6.5% este año, debilitaría el crecimiento global.

En este complejo entorno mundial y a pesar de que el gobierno de México inyectará liquidez a la economía proveniente de los remanentes del Banco de México en el 2015, parte se destinaron a pagar deuda, es posible que las finanzas públicas se ven presionadas y exista necesidad de aumentar los recortes del gasto público previstos para el año próximo de 175,000 millones de pesos; consecuentemente la previsión del crecimiento del PIB de 2.2% en el 2016 y de 2.6% en el 2017 se tendrá que reconsiderar a la baja.

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