Opinión

Razones para no ser pesimistas

 
1
 

 

Razones para no ser pesimistas.

Hay quienes han perdido el sueño desde el pasado 20 de enero. Otros, desde el 8 de noviembre.

Está bien, hay una amenaza sobre nosotros. Pero hay también razones para pensar que las cosas pueden salir bien, o por lo menos no tan mal.

Le expreso algunas razones para no estar tan pesimistas.

1.- El déficit comercial de México con Estados Unidos (EU), que es presuntamente la razón de fondo de la renegociación del TLCAN, ocupa el cuarto lugar entre los déficit que tiene EU con los países con los que comercia. El más grande de todos es el que tiene con China, de 367 mil millones de dólares anuales. A distancia, sigue Alemania con 75 mil 400 millones, luego Japón con 70 mil 300 y más abajo México con 67 mil 500 millones. Si el tema de fondo es arreglar su déficit comercial, el problema es China y no México.

2.- En esa lógica, la posibilidad de que Estados Unidos logre aumentar sus ventajas competitivas para reducir el déficit comercial con China pasan por aumentar su competitividad y ésta por mantener e incluso fortalecer las cadenas productivas de Norteamérica. Todo lo contrario a romperlas.

3.- Han surgido aliados de México en Estados Unidos. El caso más notorio es la carta enviada el pasado 23 de enero a Trump por 133 organizaciones y compañías del campo y de la industria alimentaria, que generan 15 millones de empleos y una producción de 423 mil millones de dólares anuales. México se ha convertido en su principal mercado y por lo tanto ven altamente riesgoso para ellos que el TLCAN pueda disolverse. Le piden a Trump su modernización, pero también su preservación. Los productores agropecuarios norteamericanos además formaron una de las bases electorales más importantes de Trump.

4.- La capacidad de negociación de México ya se reflejó en el hecho de que se percibe el riesgo de que en caso de que escale un conflicto comercial con EU, México pueda sustituir las compras de productos provenientes de EU por los producidos en Brasil o en países europeos, lo que generaría problemas económicos serios en estados de EU que formaron una base electoral para Trump.

5.- Más allá de lo que hablen los representantes de los gobiernos de México y EU, el sector privado mexicano está desarrollando una actitud proactiva y coordinada para hacer un cabildeo intenso con empresarios, congresistas y demás factores de poder en Estados Unidos, con el objeto de que hagan presión sobre su gobierno para obtener una renegociación del TLCAN que no debilite, sino que fortalezca el comercio de los dos países. Sabemos que se ha llegado al punto de considerar trasladar a EU a representantes del sector empresarial para realizar un trabajo intenso y permanente.

6.- Independientemente de la búsqueda de avanzar en una negociación que no afecte a México, muchas empresas ya están buscando activamente opciones, tanto para diversificar sus ventas como para obtener proveeduría de mercados diferentes a Estados Unidos. Ya no se trata de un ejercicio hipotético, sino de opciones concretas que contribuyan a dar fuerza a los negociadores mexicanos frente a EU.

Los riesgos y las amenazas siguen. No se han ido. Pero también están abiertas las opciones y oportunidades si se les sabe aprovechar.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
¿Habrá gasolinazo el sábado?
¿'Negotiator' o 'Terminator'?
La amenaza de Trump de poner arancel de 20%