Opinión

¿Quién quiere detener el aumento al mínimo
para 2016?

 
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dinero peso billetes (Cuartoscuro/Archivo)

Es un insulto mantener durante 2016 un salario mínimo incapaz de comprar una canasta básica como lo establece el Coneval.

La pérdida de poder adquisitivo de este salario ya ronda 80 por ciento (78.66 por ciento) desde 1980 a la fecha. Los mexicanos con ingreso mínimo (siete millones) tendrían que trabajar 22 horas y 57 minutos para hacerse de una canasta alimentaria recomendable (al 18 de agosto del 2014). El primero de enero de 1987 tenían que trabajar cuatro horas y tres minutos para adquirir estos alimentos básicos. Datos de investigadores de la UNAM.

La CAT ha aumentado en su precio desde 1987 hasta agosto de 2014 un total de cuatro mil 773 por ciento mientras que el salario mínimo (SM) aumentó 940 por ciento; a ritmos de cinco a uno en contra de la capacidad adquisitiva.

Esta canasta alimentaria recomendable tenía un valor de 192 pesos con 52 centavos en agosto 2014.

Será por eso que la OCDE ha reconocido que los mexicanos somos los más trabajadores del mundo con una carga de dos mil 250 horas anuales.

México, según la OCDE tiene más de 23 millones de mexicanos a quienes no les alcanza su salario para atender una canasta básica ampliada que agrega a los alimentos la compra de ropa, calzado, vivienda, transporte y educación.

¿Por qué el secretario Navarrete Prida lanza el mensaje de que no será en 2016 el año del inicio de restitución del poder adquisitivo del salario argumentando puntos insostenibles?

El proceso de recuperación del poder adquisitivo del salario pudiera iniciar con un aumento de 16.23 pesos para que ese ingreso pueda comprar la canasta básica marcada por el Coneval, deberá ser gradual como lo ha sido en todo el mundo donde las autoridades reconocen que un salario mínimo no debe ser una razón para mantener en la pobreza a los trabajadores pagando las deudas que adquieren para poder sobrevivir.

El más beneficiado de este ajuste será el mercado interno. La inflación, señalan los estudios de la UNAM, no se verá afectada por este proceso.

La productividad en México es de las más altas en América Latina mientras los salarios son una tercera parte de los existentes en la banda baja en economías semejantes como puede ser el caso de Chile.

Datos de la productividad y su comportamiento en México señalan que entre 1993 y 2008 la productividad de la industria manufacturera aumentó 83.5 por ciento mientras que en el período el poder adquisitivo del salario disminuyó.

El presidente de México tiene una oportunidad para iniciar con el pie derecho su segunda parte de gobierno. No puede sacrificarse más al salario mínimo y a los trabajadores que lo perciben. Es de elemental justicia procurar que inicie a partir de ahora un proceso de recuperación.

No se hagan bolas en la Secretaría del Trabajo; el artículo transitorio quinto del decreto que votó el Congreso establece claramente los caminos a seguir para que se determine la unidad de cuenta mientras transcurren los 120 días para fijar la nueva unidad de cuenta que será aplicada en el país en sustitución del salario mínimo. No condiciona el segundo al primero.

Si hoy hay hartazgo nacional es porque a lo largo de 35 años el salario cada día sirve para menos y los sacrificios de las familias para sobrevivir son cada día mayores. En el mundo se ha hecho un esfuerzo por reinvindicar a los salarios mínimos en muchas ciudades de países desarrollados.

A la entrega de esta columna ayer faltaba Michoacán para reunir los 16 estados con el Vo.Bo. a la desindexación pero parece que no hay voluntad política para seguir adelante este año. ¿Quién puede sentirse orgulloso de tener una base de trabajadores con salarios mínimos miserables?

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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