Opinión

Quedarse, pero con la esperanza de reformas

 
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Krugman. Quedarse, pero con la esperanza de reformas.

Es hora de opinar sobre un tema que en gran parte he estado evitando: la votación de Gran Bretaña sobre abandonar o no la Unión Europea, también conocida como Brexit.

Para no mantenerle a usted en suspenso: si yo tuviera que votar, votaría por permanecer dentro de ella. Pero no me mostraría tan entusiasta como me gustaría; y si gana el 'quedarse', como espero que suceda, de todas formas tendría una sensación de pavor por lo que depararía el futuro.

¿Por qué? Algunas notas sobre el tema:

1. El análisis comercial convencional sugiere que a menos que Gran Bretaña pueda pactar un acuerdo que esencialmente conserve un pleno acceso a la Unión Europea -lo que parece improbable, dados los efectos sobre las relaciones de una votación a favor de 'salirse'-, el Brexit haría más pobre a Gran Bretaña, de forma sostenible, de lo que de otro modo habría sido. He hecho mis propios cálculos rápidos y me he encontrado con una pérdida sostenida del Producto Interno Bruto de 2.0 por ciento, lo cual cae en el mismo rango que otros cálculos.

2. Además de estas pérdidas convencionales, está la cuestión especial de la city de Londres, que tiene mucho peso en la economía británica gracias a las enormes exportaciones de servicios financieros al resto de Europa. El papel de la city, como el de otros centros financieros, depende de economías de aglomeración difíciles de modelar. ¿Las fricciones y costos adicionales del Brexit afectarían lo suficiente a la city como para socavar su papel, con un gran costo para Gran Bretaña?

De ser así, podría sumar muchísimo a los costos económicos.

3. No hay que prestar atención a las afirmaciones de que Gran Bretaña, libre de las reglas de la Unión Europea, podría alcanzar un crecimiento espectacular vía la desregulación. El proceso no sería mejor que la versión de Estados Unidos.

4. Por otra parte, yo descartaría en gran medida las advertencias de una crisis financiera drástica. Quizá la libra caiga, pero, para un país que se endeuda en moneda propia y que tiene un déficit de cuenta corriente excesivo, eso es bueno.

5. También es cierto que el impacto económico del Brexit caería de forma muy distinta sobre diferentes grupos dentro de Gran Bretaña. La city y aquellas personas cuyos ingresos dependen de su fortuna probablemente perderían mucho, pero algunas regiones del país podrían beneficiarse de una libra más débil.

6. Pese a esos temas de distribución, la economía apoya claramente el lado de quedarse en la Unión Europea. Entonces, ¿por qué me muestro tan ambivalente? Porque la unión es muy disfuncional y parece completamente resistente a las mejoras.

7. El euro es el caso más obvio: para empezar, fue un error en primer lugar, y este error se vio enormemente agravado por el manejo de la crisis después de 2009. Luego de un cese repentino en los flujos de capital, el gran problema técnico del ajuste fue convertido en una moraleja que requería de austeridad destructiva. Y, aparte del Banco Central Europeo, no hay ningún indicio de que alguno de los actores importantes haya aprendido algo de la debacle.

8. Pero no es sólo el euro. La Unión Europea parece incapaz de asimilar los temas de migración; no sólo con respecto a la crisis de refugiados, sino también a la interacción entre los amplios Estados benefactores, las grandes disparidades de ingreso internas y las fronteras abiertas. Estoy seguro de que las fuerzas antieuropeas están exagerando la carga creada para Gran Bretaña por los migrantes procedentes del este.

9. Entonces, algo tiene que ceder. Me gustaría imaginar que una votación reñida a favor de quedarse sería una llamada de alerta; pero durante los últimos años ha habido muchas de estas llamadas, y nada parece cambiar.

10. Y, pese a todo, el proyecto europeo ha sido una fuente de tremendo bien para el mundo, y sigue siendo muy importante. La Unión Europea históricamente ha sido una fuerza clave, no sólo para aumentar el comercio, sino también para la democratización. Incluso pese a que se queda corta, como lo ha hecho con el manejo del ascenso del autoritarismo en Hungría y ahora en Polonia, la unión y sus instituciones son una restricción importante.

11. Por tanto, yo votaría por la permanencia, pero con algunos sentimientos de desesperación.

Twitter: @paulkrugman

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