Opinión

¿Qué tan necesario es un consejo fiscal?

 
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[EU debe emprender 'una misión critica' para elevar su barrera de endeudamiento: directora del FMI / Bloomberg] 

En el pasado abril el FMI emitió el documento Consejos fiscales: fundamentos y eficacia, elaborado por Roel Beetsma y Xavier Debrun, en el cual se analizó la trayectoria de las políticas fiscales en 22 economías, que desde inicios de 1970 han conducido sus finanzas públicas con un fuerte sesgo hacia elevados déficits presupuestarios, lo que ha llevado a una situación de sobreendeudamiento generalizada, particularmente en el mundo desarrollado. El estudio comprueba que los países que cuentan con un consejo fiscal autónomo han ido resolviendo de una mejor forma el fortalecimiento de sus finanzas públicas.

En las recientes reuniones de otoño del FMI y del Banco Mundial el titular del departamento de finanzas públicas del Fondo Monetario, Vítor Gaspar, sugirió que México “debe contar con un consejo fiscal independiente que apoye al gobierno federal al conseguir las metas de reducir el déficit público y que le permita consolidar el crecimiento económico”. Sin dejar de reconocer que nuestro país está tomando las medidas necesarias para reducir la deuda, el objetivo último del consejo sería el de fortalecer el marco institucional y, por lo tanto, anclar mejor la trayectoria de la deuda pública.

La SHCP descartó por el momento la necesidad de crear un consejo fiscal, dado que México cuenta con diversas instituciones que estudian la política fiscal.

Un consejo fiscal es un órgano consultivo independiente que funge como asesor técnico en materia de finanzas públicas, deuda pública, presupuesto y responsabilidad fiscal. La figura de un consejo fiscal existe en 47 países como en España, Perú, Colombia, Chile.

Al presentarse el Paquete Económico intervienen dos fuerzas externas que influyen en forma importante en el resultado final. Por una parte los lobistas del sector privado salen a defender sus intereses, sobre todo en materia tributaria, mientras que en el otro extremo los gobernadores y los titulares de las diversas entidades del sector público entran en acción para solicitar más recursos de los asignados. Del lado del Presupuesto la presión es tal que invariablemente los legisladores buscan cómo incrementar el tamaño de la cobija, para que aparezcan más recursos y se puedan satisfacer así, un poco más, todas las peticiones. Como resultado mueven las premisas para que den más recursos. De lado de los impuestos, lo que logra modificarse normalmente se compensa con mayores impuestos especiales. Así se resuelve el Paquete Económico para el siguiente año.

Como ejemplo de lo anterior este 20 de octubre los diputados aparecieron de la chistera 51.3 mil millones de pesos de ingresos extras modificando las premisas conservadoras que había propuesto la SHCP. Esto equivale a 0.28 por ciento del PIB, lo que representa 70 por ciento del superávit primario que propone Hacienda (0.4 por ciento/PIB). A su vez, el alza de la tasa de interés de referencia de 175 puntos base que ha realizado el Banco de México equivale a un incremento en el servicio de la deuda de 0.9 por ciento del PIB asumiendo que toda la deuda pública fuera en pesos y a tasa revisable. No se descarta entonces un anuncio de recortes adicionales para el año entrante, si el Senado no lo corrige.

Es necesario que exista una entidad experta, especializada, apartidista, y transexenal que desde un punto de vista totalmente independiente advierta sobre los riesgos de largo plazo, y dé soluciones para afrontarlos y solucionarlos responsablemente.

El problema de cómo resolver el déficit creciente de las pensiones, el diseño de una estrategia de cobertura de tasas de interés y de tipos de cambio para la deuda soberana en pesos y en divisas, en esta era de normalización de tasas y de elevada volatilidad global, el cómo fijar los límites al endeudamiento tanto del gobierno federal como de las empresas del Estado y el de los gobiernos estatales, el diseño de un esquema fiscal más competitivo, sencillo y amigable a la inversión y al empleo, el impacto del cambio demográfico en la recaudación y en los compromisos futuros en el gasto de salud, las recomendaciones para lograr una mayor recaudación local en los estados y municipios, el problema de la economía informal, cómo lograr una mayor eficacia del gasto, podrían ser algunos de los temas que un consejo fiscal autónomo podría estar revisando. Es decir, una visión con un enfoque de largo plazo y libre de intereses partidistas.

Incluso quizá lo que necesitamos es un consejo de planeación independiente de largo plazo.

El autor es presidente de Bursamétrica.

Twitter: @EOFarrillS59

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