Opinión

Que siempre sí, cambios en el gabinete

 
1
 

 

Enrique Peña Nieto realiza cambios en el gabinete a mitad de su sexenio

Por fin, el presidente Enrique Peña Nieto realizará cambios en su gabinete. Después de defender la continuidad de su núcleo de colaboradores a capa y espada, decidió hacer ajustes que seguramente serán leídos en múltiples espacios como el inicio de la carrera por la sucesión presidencial de 2018. En los últimos seis meses urgían los cambios por razones de rendición de cuentas y una renovación de liderazgos, para enfrentar desafíos, muy diferentes a los asumidos en la “fase reformista” de la administración. En los meses recientes se habían puesto en el centro de la agenda pública dos ámbitos sustantivos de la gobernabilidad en el país: la seguridad y el combate a la pobreza. ¿Qué tan favorables y oportunos son los cambios en el gabinete federal?

Seguridad: la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán y las cifras de homicidios dolosos recientemente publicadas dieron un tiro de gracia a la estrategia federal de seguridad que tenía como una de sus claves reducir el interés de la opinión pública sobre los temas de seguridad. La salida de Monte Alejandro Rubido es un movimiento que se anticipaba pero que, de haber llegado en el momento correcto, hubiese dotado de mayor credibilidad y liderazgo al nuevo comisionado nacional de Seguridad, cargo que recaerá en Renato Sales, quien hasta ahora se desempeñaba como coordinador nacional antisecuestro.

Combate a la pobreza: los resultados del Coneval son contundentes, durante este sexenio dos millones de personas se han sumado al ejército de pobres en el país y aquellos que han salido de la pobreza extrema representan un porcentaje marginal. A pesar de la Cruzada contra el Hambre, el balance de la actual administración en el combate a la pobreza es negativo. La principal justificación esgrimida por Rosario Robles es que el combate a la pobreza es un desafío que sólo puede ser enfrentado mediante un esfuerzo coordinado y transversal. En ese supuesto, José Antonio Meade es un funcionario eficaz que puede combinar ambas virtudes por su experiencia al frente de la Secretaría de Hacienda y su cercanía con Luis Videgaray, actual titular de esa dependencia.

El autor es director de análisis político y legislativo de Integralia Consultores.

Twitter: @gustavo_gilr

También te puede interesar:
Responsabilidad compartida
Sin aplicación de la ley, no hay paraíso
Un gobierno de rodillas