Opinión

¿Qué prefiere la autoridad?

El día de ayer fue publicado en EL FINANCIERO un importante reportaje en el que se da cuenta de la identidad de las empresas interesadas en la licitación de dos nuevas cadenas de televisión abierta digital de cobertura nacional. Tal reportaje viene a corroborar que la mejor aliada del actuar gubernamental es la transparencia y que la mejor forma de atajar especulaciones innecesarias sobre casi cualquier hecho proviene del propio gobernante.

Lo anterior viene a colación en virtud de que hace un par de semana el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) informó que no daría a conocer ni el número ni la identidad de las personas participantes en dicha licitación pública a fin de salvaguardar el mejor precio del concurso.

La declaración del Ifetel no parecía muy convincente, de entrada, porque nunca ha sido posible guardar en secreto información de tal naturaleza que, en sí misma, tiene un alto valor estratégico para las empresas interesadas, además de que periodísticamente hablando también es de sumo interés.


Pasó, pues, lo que tenía que pasar. El reportaje de EL FINANCIERO nos revela cuántos y quiénes son los interesados en obtener una o, incluso, las dos concesiones objeto de la licitación (si bien no dudamos de la buena fe de los comisionados del Ifetel al haber querido guardar la secrecía sobre datos tan evidentemente relevantes).

Por lo pronto la licitación de las dos cadenas sigue su curso, lo cual es por demás positivo. Se trata de una de las medidas más fuertes, profundas y emblemáticas de la reforma constitucional de telecomunicaciones y radiodifusión de 2013, y su legislación reglamentaria de julio de 2014. Poner en riesgo el concesionamiento de las cadenas de televisión sería poco menos que desastroso y pondría en entredicho la capacidad del Ifetel para atender uno de los mandatos fundamentales a su cargo (junto con los relacionados con la promoción de la competencia en el sector de las telecomunicaciones).

Un dato positivo es que todos y cada uno de los grupos interesados dados a conocer por EL FINANCIERO (representados por don Mario Vázquez Raña, Francisco Aguirre, Luis y Anuar Maccise, Olegario Vázquez Aldir, Manuel Arroyo, German Larrea, y Ariel Picker) son empresas ampliamente reconocidas, en casi todos los casos, en la industria de medios de comunicación. Empezamos bien.

En uno de los casos, el de Germán Larrea, se ha mencionado un posible conflicto de interés dado su carácter de consejero de Televisa, evidente competidora de las dos nuevas cadenas a ser concesionadas. Ya lo analizará y resolverá legalmente el Ifetel en su oportunidad, pero este hecho no deja de hacer patente la complejidad siempre inherente a este sector industrial.

La licitación apenas inicia y se prevé que el fallo se dé a más tardar el 10 de junio de 2015, lo que hace ver que aún faltan muchos aspectos y sucesos por ocurrir. El Ifetel hará bien en cuidarlos puntualmente y, por lo pronto, debiera reconsiderar qué tanto toma como su aliada a la transparencia o si prefiere alimentar la especulación y las filtraciones inevitables, a la caza del mejor reportero.