Opinión

Qué me dijeron Carstens, Meade y González Anaya

 
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Qué me dijeron Carstens, Meade y González Anaya.

¿Es cierto que deja el Banco de México porque tiene diferencias con el secretario de Hacienda? Le pregunté directamente a Agustín Carstens el día de ayer en un panel organizado por el IMEF en Guadalajara.

En un hecho inédito, se sentaron a conversar de manera pública, el titular de Hacienda, el gobernador de Banxico y el director general de Pemex y me respondieron preguntas de lo más diverso.

Meade expresó que la única diferencia que tuvo con Carstens era que como responsable de las finanzas nacionales, hubiera querido que Carstens siguiera al frente de la Junta del Banxico.

La presunta diferencia respecto al tema de la deuda pública fue abordada por ambos, quienes coincidieron en que lo importante ahora es evitar que siga creciendo y a partir de 2018 bajarla como proporción del PIB.

Uno de los temas obligados en la conversación fue el asunto de los precios de las gasolinas. Meade explicó que se trataba simplemente de migrar de un precio controlado o administrado por décadas a un precio libre, con objeto de propiciar la competencia y las inversiones en el sector, cuyo objetivo sería el largo plazo.

Carstens reconoció, sin embargo, que de acuerdo a lo que se ve en el mercado ahora, es probable que tengamos incrementos tras la liberalización gradual de ese precio, lo que repercutirá temporalmente en los precios al consumidor.

Sin embargo, hizo expreso el respaldo del Banxico a la decisión, que tiene como fondo la búsqueda de finanzas públicas sanas y evitar subsidios que propician desigualdad.

Otro de los temas obligados fue el de las perspectivas del tipo de cambio.

A este respecto, Carstens señaló que no tenemos aún todos los elementos para saber cuál será la realidad de la política económica del gobierno de Trump. La anticipación, sin embargo, de que genere un déficit fiscal elevado ha acentuado las presiones cambiarias por la previsión de un mayor flujo de capitales hacia Estados Unidos. Si se cumplieran esas amenazas, quizá podríamos ver un dólar aún más caro, pero señaló que en caso de que no sea así, no descarta tampoco que hubiera una apreciación de nuestra moneda en los siguientes meses.

Carstens puso el símil de que hasta ahora sólo hemos visto 'cortos' de la administración de Trump, y nos hace falta ver la película completa.

José Antonio González Anaya, cuestionado sobre el riesgo de que las agencias puedan degradar la calificación de la deuda de Pemex en los siguientes meses, señaló que, aunque no puede hablar por ellas, está haciendo todo lo necesario para mejorar las finanzas de la empresa, y ratificó que hay varios farm out, asociaciones estratégicas en puerta, así como proyectos diversos en los que Pemex trabajará con empresas privadas.

Meade refirió que por lo pronto no se visualizan recortes al gasto, pero tampoco modificaciones en materia impositiva y que seguirán usando los consensos del mercado cuando tengan que ajustar sus previsiones económicas en la medida en que el Inegi dé a conocer las cifras.

Aunque una conversación de 90 minutos ni lejanamente resuelve las dudas que tenemos respecto a las perspectivas económicas de México, el ejercicio fue de enorme utilidad.

Meade reconoció que hacen falta más diálogos de este tipo en México, en diferentes ciudades y con diversos sectores, pues a veces pareciera que se pone más interés a los inversionistas de Nueva York o Londres, que a los del país.

Twitter: @E_Q_

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