Opinión

¿Qué más le damos a la CNTE?

Gil sabe que hay que tener los hombros muy bien puestos sobre la cabeza para no perder el sentido de las proporciones. ¿O cómo era? Así las cosas y las casas, Gamés sostiene que México debería bombardear Texas. A grandes soluciones, grandes problemas, o como se diga. Algo así pensó Gamés cuando leyó las declaraciones de Ann Coulter en Fox News. La columnista gringa afirmó que Estados Unidos debería bombardear México. La señora ha dicho que los problemas fronterizos de Estados Unidos terminarían si Barack Obama actuara como Netanyahu lo ha hecho en Gaza. “Nos están invadiendo. En nuestra frontera se han encontrado cientos de túneles por los que pasan drogas y armas. El jefe de la DEA ha dicho que el aumento de los delitos en Chicago se debe a los carteles mexicanos de la droga”. Lo dicho: bombardeamos Texas y asunto terminado.

El huevo

Gil le dio un empellón a su reloj despertador y saltó de la cama con fuerza descomunal. Mju. Con vigor y entereza enfrentó los efluvios dominicales. Mju. Esperanza y alegría, palabras que definen la actitud de Gilga. Se bebió los primeros tragos del domingo y sintió cómo pasaban por su garganta refrescando el gañote. Grandes cosas nos esperan en el horizonte de este día y la semana que sube el telón. Anjá.

Esta es una versión, la otra afirma que cuando la luz rasgó las cortinas del cuarto de Gil, éste se arrastró como un moribundo y maldijo los domingos y los lunes y los periódicos de los lunes, y los artículos, todos, así en general, la verdad es que se escriben demasiados artículos de periódico. Levantas una piedra y ahí está, un artículo de periódico sobre el ciclo reformador del gobierno de Peña Nieto, abres una ventana y ahí esté enfrente, un artículo sobre los peligros de la Ronda Cero, o como se llame; tocan el timbre, preguntas quién es y oyes: soy un artículo sobre el asunto migratorio; entras al baño y frente a ti, orinando, un artículo sobre la violencia en México. ¿Es un pájaro, es un avión? No, es un artículo sobre el petróleo.

A más, más

Gamés estaba metido en estas severas cavilaciones cuando se dio cuenta de que el domingo exigía, como cada día (ía-ía), que pusiera un huevo, como le gustaba decir a Ibargüengoitia. Con esa urgencia estrelló su mente contra la noticia de que maestros de la CNTE y normalistas tomaron los caminos principales al aeropuerto de la ciudad de Oaxaca y la planta de abasto de combustibles de Pemex en el Valle de Tlacolula. Gil lo leyó en su periódico Milenio: los maestros se apoderaron además de seis gasolineras donde “cometieron saqueos y destrozos mientras exigían una mesa de diálogo con el gobierno de Gabino Cué para pedir la devolución de las escuelas en poder de los padres de familia y profesores de la sección 59”.

Vamos muy bien. Una planta de Pemex, gasolineras. ¿Qué sigue? Nada. Para qué quieren más. Vistas así las cosas y las casas, los maestros de CNTE se han apoderado de todo el estado. Cien maestros se plantaron en la entrada de la terminal de abasto de combustible de Pemex del municipio de san Francisco Lachogolo, “al menos diez pipas que abastecen a la región del Istmo quedaron varadas y no lograron ingresar a la base para realizar sus cargas”. Cien maestros podrían dejar sin gasolina a Oaxaca. ¿Nos hemos vuelto locos? Sí, definitivamente sí.

Los hoteleros y gasolineros de la ciudad de Oaxaca anunciaron un paro de 24 horas para protestar por los saqueos y acciones vandálicas de los profesores de la CNTE y exigir su retiro del centro histórico donde llevan un mes aplastados. Hay una salida negociada: que los maestros abandonen el centro a cambio de que los hospeden en los mejores hoteles de Oaxaca. ¿Algo más?

La máxima de John Stuart Mill espetó dentro del ático de las frases célebres: “Todo aquello que sofoca la individualidad, sea cual sea el nombre que se le dé, es despotismo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX