Opinión

¿Qué hacer cuando las cosas se ponen difíciles?

 
Envíale tu pregunta a Richard Branson
1
 

 

Bransonok.

Pregunta: Durante una crisis que involucre a su negocio, ¿cómo sabe si está entrando demasiado en pánico? ¿Cómo da un paso atrás y maneja las situaciones malas con cabeza fría?

—Ghufran Sheraz, Pakistán.

He descubierto que cuando me enfoco en por qué quiero lograr un objetivo, es más fácil mantener la perspectiva

Respuesta: A lo largo de mi carrera he enfrentado crisis de vez en cuando. He sido arrestado; he estado cerca de perder empresas de un millón de dólares de la noche a la mañana; y me he enfrentado con gigantes en batallas legales, sólo por mencionar algunos de los obstáculos que he tenido delante. Esto quizá les suene al infierno a algunas personas, pero he aprendido a asumir este tipo de desafíos. He prosperado cuando la presión se intensifica, eso me hace sentir vivo y decidido, me impulsa hacia delante.

Fue difícil aprender estas habilidades. Yo era tan introvertido cuando era niño que a mi madre le preocupaba que mi timidez fuera una desventaja cuando fuera mayor. Para sacarme del caparazón, continuamente me ponía desafíos. Me alentó a interpretar comedias enfrente de los invitados y me envió a aventuras en las que tuviera que pedir indicaciones a las personas a lo largo del camino.

Bajo su guía, me acostumbré a vivir fuera de mi zona de confort. ¡No fue fácil! Entré en pánico una y otra vez… pero como experimenté estos estallidos de temor repetidamente, aprendí a reconocer lo que estaba sucediendo y a manejarlo de manera efectiva.

Esas aventuras también me enseñaron una gran lección de vida: uno no aprende a caminar siguiendo instrucciones, sino haciéndolo, lo cual significa que en ocasiones uno se tropieza y cae.

Yo no fui la excepción; la mayoría de la gente necesita practicar cómo hacer frente al alboroto para así estar mejor preparada cuando llegue un momento grave o que amenace con cambiarle la vida potencialmente.

Esta es una habilidad como cualquier otra. Es una particularmente importante para los emprendedores, algunos de los cuales experimentan temor por primera vez cuando las cosas empiezan a ir mal para una compañía. Y si no te presionas a ti mismo y a tu negocio, tú y tus empleados eventualmente se volverán complacientes, dejando a tu compañía vulnerable ante su competencia.

Crear una cultura en la cual un negocio sea estimulado por los desafíos podría requerir un giro en la mentalidad si es que no te has topado con alguno en un tiempo. Evita la complacencia poniendo a tu personal en situaciones poco convencionales: quizás haya nuevos tipos de clientes potenciales que deberías contactar y llegar a conocer; quizás algunos de tus empleados deberían intentar usar el producto de tus competidores por un par de semanas, o tratar de pasarla sin el producto por completo y ver qué soluciones alternativas se les ocurren; o quizás es tiempo de rediseñar tu ofrecimiento y tu compañía desde cero. El caso es sacar a tu gente de sus zonas de confort, y todos ustedes encontrarán que ahí es donde comienza la innovación.

Cuando lleguen los momentos de verdadera crisis, el pánico y la urgencia que sientas no serán nuevas sensaciones, y no deberás permitir que tu alarma se salga de control. Dos tácticas que me ayudan: llevar conmigo un cuaderno y rodearme de gente grandiosa. No importa a dónde vaya, llevó un cuaderno para poder capturar mis pensamientos.

Al anotar mis ideas, mis preocupaciones y mi lista de cosas por hacer, logro aclararlas más rápidamente. También trato de tener en mente que nadie puede ser bueno en todo. Si te enfrentas a un problema que no sepas cómo resolver, es importante delegar parte del trabajo en personas que tengan las habilidades correctas, y que compartan tus valores y pasiones.

Sobre todo, mantén la calma en una crisis, enfócate en las cosas que te apasionan. El camino hacia el éxito está marcado con topes y toma muchas desviaciones. He visto ideas y empresas fracasar una y otra vez, pero no permito que las ocasiones estresantes me desalienten. He descubierto que cuando me enfoco en por qué quiero lograr un objetivo, es más fácil mantener la perspectiva. Como dice la canción de Billy Ocean: “Cuando las cosas se ponen difíciles, lo difícil sigue adelante”.

No todo sale siempre como lo planeamos; esa es una parte inevitable de la travesía de todo emprendedor, así que acepta los desafíos. Una vez que lo hagas, encontrarás que estás viviendo a un ritmo más estimulante.

Twitter: @richardbranson

También te puede interesar:
¿Cómo ganarte a tu escéptica familia?
¿Qué hacer con los empleados ‘rebeldes’?
El emprendedor multitalentoso