Opinión

Qué ganas de pelear de las Pymes

 
1
 

 

PROBIOMED. (http://www.probiomed.com.mx/)

Dice el dicho que más vale un mal arreglo que un pleito. Desde luego que a muchas Pymes el dicho les viene valiendo una de sal con dos de azúcar.

Al término de la historia viene una la que pudiera ser una buena nota de la columna.

Porque del asunto que escribo vienen jalándose los cabellos desde el 2005. Se trata de PROMOCIONES BIOMÉDICAS DE OCCIDENTE, PROBIOMED fundada en 1989 en el ramo de la distribución de medicamentos e implementos médicos.

En la otra esquina está PROBIOMED, una empresa mexicana de vanguardia dedicada a la investigación, producción y comercialización de productos biotecnológicos. Nombres de la estatura de JAIME URIBE DE LA MORA y SANDRA SÁNCHEZ Y OLDENHAGE tienen que ver con esta empresa que en 2005 se acercó a la primera empresa, por conducto de su grupo de abogados para solicitar que dejaran de usar el nombre de PROBIOMED o que se salieran del mercado.

Como lo segundo parecía ilógico lo primero determinaron tampoco hacerlo. Ni dejarían de usar el nombre de PROBIOMED ni se saldrían del mercado.

Vagos fueron los pocos intentos para llegar a un acuerdo sobre todo porque la segunda empresa nunca tuvo interés en ello. Las dos empresas aseguraban tener primero el registro correspondiente a PROBIOMED y a pesar que la empresa más chica de las dos, la primera propuso a la biotecnológico algún acuerdo que permitiera la coexistencia, la segunda desestimó la propuesta por conducto de su beligerante grupo de abogados.

Que la ley hable, dijo la empresa del DF.

La empresa de Jalisco, la más pequeña, la que propuso el acuerdo de coexistencia pacífica tenía el registro del nombre desde 1998 pero se suponía que la segunda lo había hecho desde 1977 aunque todo indica que no lo acreditó de manera satisfactoria a decir por la determinación del juez quien concedió la razón a la empresa más pequeña luego de un litigio que tuvo una duración, podrá usted imaginar, nada delgada: nada menos que ocho años.

Por resolución de “última instancia” a quien se dio la razón fue a la empresa de Jalisco y a la segunda se le cancelaron las marcas registradas.

Entonces ya encaminados, la empresa triunfadora procedió a iniciar una demanda contra la empresa derrotada para que deje de usar una marca a la que no tiene derecho.

Y la segunda guarda silencio aunque lleva un año y meses usando la marca que le fue retirada. Seguro el Consejo de Administración de la empresa enbiotecnología no ha sido enterado que si procede, como lo hará, la demanda en su contra va a tener que pagar el 40% del total de ventas en el período.

El caso es que ambas empresas gastaron una cantidad importante de dinero tratando de evitar que la otra usara el nombre que presumiblemente no le correspondía. Si las empresas hubiesen llegado a un acuerdo las dos estarían hoy sanas, habrían podido realizar incluso alianzas estratégicas entre ellas y lo que gastaron sus grupos de abogados lo hubieran podido invertir en computadoras o en capacitar a su personal o a alguna aventura empresarial y no tirarlo en un pleito legal.

Lo interesante del caso es que poco se conoce de la próxima entrada en vigor del Sistema de Oposición de Marcas que en manos del IMPI permitirá a partir del uno de septiembre próximo que antes de que haya un registro de una marca se haga pública la posibilidad para que los posibles inconformes presenten su oposición a que se otorguen.

Un sistema de mediación a la que en México no se está acostumbrado. Esto iniciará en septiembre y habrá pymes que puedan ahorrarse mucho dinero por pleitos estúpidos llegando primero a la conciliación que ofrezca por conducto de este sistema el IMPI.

Twitter:@ETORREBLANCAJ

Correo:direccion@universopyme.com.mx

También te puede interesar:

Son mexicanos los mejores bebés de silicón del mundo

Créditos blandos a jóvenes mexicanos

Ayer tembló y Pyme lo avisó con un minuto y medio de anticipación