Opinión

Qué bueno que vendieron tequila Don Julio

Y qué bueno que la empresa británica Diageo es la compradora. No podría estar en mejores manos este tequila premium. De hecho, es tan importante la transacción anunciada ayer en Londres y en México que velozmente se activaron los protocolos corporativos y se supo que en no más de tres meses estará por aquí el CEO global de esta corporación, Ivan Menezes. ¿Su meta? Hacer anuncios de inversión para garantizar el abasto de esta marca en el mercado mexicano y materializar las metas que se ha impuesto para Don Julio a nivel global.

Que nadie se sorprenda si en los siguientes años observamos un despertar entero de la conciencia mundial a la relevancia del tequila de alta calidad. Porque, hay que decirlo, mercadológicamente está muy difícil igualar los estándares de Diageo. Véase lo que ha logrado con Johnnie Walker, Baileys, Ciroc, Smirnoff o Tanqueray, que se cuentan entre los destilados de mayor reconocimiento global. De tal suerte, estamos ante una miríada de posibilidades, incluyendo el reposicionamiento de los patrones de consumo. Imaginemos el siguiente escenario: que en Nueva York, Londres o China, se beba Don Julio 70, con parsimonia, sin la prisa del shot, como cualquier destilado premium. Sí, será posible.

Diageo tiene la mira puesta en el mercado mexicano. La sola marca Don Julio estaría dando un negocio inicial de 250 mil cajas al año, ya bajo su paraguas. Asimismo, la finalización temprana del acuerdo por el que Casa Cuervo producía y distribuía el vodka Smirnoff en México, también le da control sobre otras 285 mil cajas de ese vodka. Esto es más de medio millón de cajas de destilado de alta calidad que contabilizarán para la filial que aquí encabeza Erik Seiersen.

Don Julio será, ahora sí, un tequila global. De Atotonilco para el mundo. Asimismo, la posesión de la marca y el control total de su producción en la destilería La Primavera permitirán a Diageo entrar en otros mercados, como el del mezcal, del que podremos escuchar lanzamientos relativamente pronto. Ojalá.

Qué bueno que es una empresa bien manejada la que a partir de ahora gestionará el reposicionamiento de Don Julio. Casa Cuervo no logró algo muy sólido y, aunque estaba aliada con Diageo en esa marca al 50 por ciento, se percibían ciertos grilletes por el natural conservadurismo de la mexicana. Ahora las posibilidades serán totales para este tequila.

Cuervo pagó más de Dlls $ 400 millones por la transacción, en la que se queda con Bushmills, una marca de whisky. En mi opinión, Diageo salió ganando: el whisky es una categoría madura; mientras que las oportunidades para el tequila premium son gigantescas. Está casi virgen, si no fuera por lo que ha hecho Patrón, que tiene su mérito.