Opinión

Pyme renueva red de agua potable o drenaje sin destrozos de avenidas o calles

 
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El olor detrás de la lluvia

Sin polvo, sin tierra, sin abrir aceras o avenidas, sin ruidos, sin congestionamientos viales. La solución para atender fugas o desperfectos en redes de agua potable o drenaje parece perfecta si no es por una razón que mantiene a esta empresa al margen de muchos contratos: es, en primera, una empresa mexicana y luego, es una empresa conducida por jóvenes.

El caso es que TUBEPOL anda con la solución ideal pero sin suerte. Se trata de una empresa Pyme que ofrece una solución tecnológica para atender muchos problemas que regularmente, cuando se detectan, se tienen que atender abriendo calles, avenidas y aceras peatonales.

Existen en la Ciudad de México 26 mil kilómetros de tuberías enterradas que conforman la red de agua potable. Se presume que de esos 26 mil kilómetros, que cubren una distancia comprendida en casi tres viajes entre la Ciudad de México y Madrid, habría descomposturas por mala situación de las tuberías (viejas y luego de estar enterradas por más de 50 años en algunos casos) en al menos 8 mil kilómetros.

La forma tradicional de atender esas descomposturas es abrir las calles, sustituir las tuberías y cerrar, todo lo cual generalmente se hace entre dos y tres semanas porque usted conoce la velocidad con la que se trabaja en México y el tradicional proceso que abre calle, saca tubería, mete la nueva, medio tapa la calle y se queda tanto el material retirado como la tierra abultada ahí para esperar que el “espíritu santo” se encargue de pavimentar o tapar correctamente, cosa que por lo regular no sucede sino en varias semanas.

Adrián Cordero Ibarra y Jorge Pérez Gavilán explican a Universo Pyme el proceso: primero se introduce en la red presumiblemente dañada una cámara que en poco tiempo ofrece con precisión las imágenes de la dimensión del daño. Por las noches, por lo regularmente se trabaja en las noches, primero se pasa una suerte de plumero de fieltro impregnado generosamente con un material adherente plástico que servirá para recibir al material que sustituirá a la red dañada.

En segunda maniobra se introduce el plástico que se habrá de adherir a las paredes de la red en proceso de restauración. Dado el momento, ese polímero cilíndrico introducido se “cura” mediante la emisión de calor y esto hace que se adhiera el interior de la tubería y debido al primer procedimiento, se pegue a ella. Lo que sigue, lo hace el tiempo y la reacción química de esa gran bolsa cilíndrica de plásticos modernos. En poco tiempo, horas, se solidifica el polímero y se hace tan duro como la tubería que se atiende.

Esta tecnología fue desarrollada en Europa y usada primero en Inglaterra. Su patente venció y esta Pyme se dio a la tarea primero de conocerla y posteriormente de incorporar a ella nuevos materiales entre ellos plásticos modernos, polímeros que pueden manejarse con mucha facilidad y que son muy versátiles en las encomiendas de la empresa.

Tubepol se incubó en INNOVA UNAM y es capaz de atender desperfectos o componer descomposturas de redes que tengan desde las cuatro pulgadas de diámetro hasta las 72 pulgadas. Pueden restaurar tramos entre 100 y 150 metros en una sola noche sin abrir pavimento o aceras ni hacer ruidos o generar tierra o lodos.

La tecnología se sacó al mercado, ya con la nueva patente, en el año 2013. Pero bueno… en México desarrollar un avance tecnológico tiene su costo y otro, el de ser jóvenes complica mucho el proceso de contratación de sus servicios.

Esta empresa ya ha realizado trabajos a CONAGUA y en la autopista México-Tuxpan, en donde rehabilitaron tramos de una red de 1.60 centímetros de diámetro.

Para comunicarse con la empresa al correo ingeniería@tubepol.com o www.tubepol.com

Correo:direccion@universopyme.com.mx

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