Opinión

Pyme mexicana
exporta bebés

1
 

 

bebes

Pyme (mexicana) exporta bebés es un encabezado que invita al escándalo. Habría que agregarle el término “hiperrealistas” luego de la palabra bebés para ser un poco más preciso.

Una doctora, pediatra de especialidad, muy talentosa artista plástica, pintora y maravillosa escultora, produce bebés hiperrealistas al extremo que usted puede apreciar en la fotografía que se acompaña a esta columna, en un primer vistazo al ojo humano le resultaría complicado distinguir entre un bebé real y una producción artística como los que consigue luego de cuatro a seis meses la Dra. Alejandra de Zúñiga.

Hay en el mundo si acaso 20 personas que son capaces de obtener estas piezas artísticas de la talla de las que obtiene esta mexicana. Conocedores del movimiento internacional que produce estas piezas artísticas afirman al columnista que la Dra. Alejandra de Zúñiga será, sin lugar a dudas, una de las tres con mejores productos, bebés que se venden fundamentalmente a extranjeros luego de sofisticados contratos de confidencialidad y con la prohibición de no presentar las piezas en público o comparar el resultado final (la pieza de arte con las fotografías que sirvieron como base para la escultura inicial).

Por ello un bebé como los de la Dra. Zúñiga tarda entre cuatro y seis meses para ser terminado. Tan sólo el implante de cabello, proceso que exige el injerto uno a uno de los cabellos, tarda cerca de dos meses.
Para el caso de los cabellos, la escultora los tiene que importar de varias naciones, entre ellas Canadá, y se trata de cabellos muy finos tanto de llama como de oveja. La doctora De Zúñiga los ha también importado de España.

Los plásticos que se usan para la producción de los bebés son los utilizados para producir prótesis humanas. Se les llama elastómeros de tercera generación. Son productos hipoalergénicos grado médico, sumamente sofisticados y confiables para la salud, pero también, y sobre todo, caros, muy caros. Ya eran caros para cuando el peso comenzó a devaluarse con esto de la crisis internacional.

En casi tres años la doctora ya ha producido alrededor de 12 bebés de los cuales pocos puede ser considerados “genéricos” porque pueden ser vendidos o exhibidos públicamente con las fotos de los que fueron base para su producción escultórica.

Los demás fueron entregados a sus propietarios con todo y las fotografías de donde partieron y con la constancia por escrito de que a nadie se le permitió copiar las fotografías o conocer de dónde surgieron las piezas.

Esta historia comienza en remoto, cuando la doctora De Zúñiga decide iniciar un curso para aprender escultura. Ya era magnífica pintora pero quiso aprender escultura y para ello se inscribió a un taller que impartió Gabriel Ponzanelli . Eso fue hace 12 años. La doctora fue considerada la alumna más destacada del curso hasta nombrarla asistente del artista plástico.

Luego ella siguió su curso como escultora-pintora con distingos costosos como cuando ingresó a un concurso internacional para que el tenor Plácido Domingo tuviera un busto de cuerpo completo en la Delegación Benito Juárez ce la ciudad de México.

La escultora ingreso al certamen, mandó su propuesta como casi media docena de aspirantes y el mismo Plácido fue quien decidió a qué artista le encomendaran la obra siendo la Dra. la triunfadora. Cuando se develó el busto ni siquiera mencionaron el nombre de la autora ni se le permitió tomarse una fotografía con el tenor. Por supuesto la obra jamás se le pagó hasta que la artista y médico la concedió como donación a la plaza pública en donde está desplegada.

Más recientemente una de las hijas de la artista pidió a su mamá que trabajaran para darle a la nieta de la escultora una muñeca lo más cercano a lo real.

Procuraron saber hasta dónde podían avanzar de lo que se ofrece en el mundo. Lo que encontraron estuvo muy atrás de lo que buscaban así es que, a partir del talento escultor legado a hija y el talento de su yerno también artista y escultor, la doctora se animó a “producir” un bebé con la idea de que fuera lo más cercano a lo real.

En tres años muchos han sido los tropiezos sobre todo en el terreno de la localización de los materiales más recomendables para elaborar las obras de arte. Los plásticos y resinas utilizados exigen una perfección que otros materiales no demandan. Para el caso del cobre o incluso de la cera que se utiliza en el proceso en otras esculturas “tradicionales” puede haber procesos de corrección de la escultura. Para el caso de los bebés no; un error no encuentra posibilidades de corrección. Error que se tenga, error que habrá de notarse.

Una vez que la pieza perfecta se encuentra lista para ser “vaciada” con los plásticos en los que será trabajada la obra en su fase final, se obtiene un cuerpo en una coloración cercana a la real. El producto de plástico es perfectamente limpiado para que no tengas ningún químico que interfiera con el proceso de pintado que permite que ese producto de elastómeros de tercera generación de la sensación de tener venas debajo de esa delicada piel.

Si usted ve un bebé hiperrealista es impresionante. Haga de cuenta que tiene un ser humano de verdad entre las manos. Se aprecian claramente las venitas y el color rosado de las partes más irrigadas por el sistema circulatorio, y esas venas pasan por donde pasan en el caso de un bebé real. Otra de las ventajas que da la Dra. Zúñiga a su trabajo; el que puede ofrecer el rigor médico para un producto como el de un bebé hiperrealista.

Ahora la escultora se prepara para un encuentro entre los muy pocos profesionales que están en este mercado. Habrán de reunirse en este año en Utah, Estados Unidos, para una exhibición y concurso en donde hay fincadas esperanzas de que la mexicana quede “ ranqueada” entre las tres mejores del mundo y con ello su fama trascienda aún más las fronteras.

La mayor parte de su obra ha sido solicitada en el extranjero pero desea no sólo hacer las piezas para familias acomodadas y con caprichosos gustos, sino también para quienes desean tener un recuerdo del hijo o hija que ya dejó de ser bebé o el triste caso de que un bebé o un hijo haya dejado de existir. Las piezas tienen un costo que va de los cuatro a los seis mil dólares.

Para comunicarse con esta artista puede hacerlo al correo aledezu59@gmail.com
dirección@universopyme.com.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo:
direccion@universopyme.com.mx

También te puede interesar:
​Una solución tecnológica para toda necesidad; el caso de dadaroom.com
Siete tips para poder enfrentar un año que trae “migrañas”
¿Listos para cambiar en 2016?