Opinión

¿Puede hacer Trump que México cambie su política fiscal?

 
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¿Puede hacer Trump que México cambie su política fiscal?

Imaginemos. El 8 de noviembre el Colegio Electoral de EEUU declara ganador a Donald Trump, quien el 20 de enero toma posesión como el presidente más antimexicano en más de 168 años. En cosa de semanas, y a pesar de los impedimentos institucionales y legales vigentes, Trump inicia el camino para lograr tres cosas: construir el muro, renegociar el TLCAN y expulsar a Janet Yellen de la Reserva Federal (Fed).

Si asumimos que Trump logra esos tres cometidos dentro del primer año de gobierno, estamos ante un escenario en el que el comercio bilateral entre México y EEUU se desplomaría; miles de millones de dólares en remesas se confiscarían; y cientos de empresas estadounidenses modificarían sus planes de inversión en México para evitar reprimendas de Trump. ¿Qué probabilidad real tiene este escenario? Difícil estimarlo, pero no es un escenario lejano si asumimos que las encuestas recientes reflejan la recuperación vigorosa de la campaña de Trump.

En una situación en la que el comercio bilateral se desploma, las remesas no fluyen, y la inversión extranjera se detiene, lo más probable es que México enfrente una crisis económica, que estaría caracterizada por: (1) una inflación que saldría del rango estimado por Banco de México por una volatilidad extrema de la paridad peso / dólar, donde el precio de $ 20 pesos que vimos ayer sería cosa de niños; (2) pronósticos de crecimiento del PIB que serían como un Huevo Kínder: una Sorpresa, y habría muchos escenarios con recesión severa incluida; (3) mercados financieros internacionales dudosos de tomar papeles mexicanos, ya que muchos inversionistas entrarían en el modo de wait and see; (4) agencias globales que bajarían la calificación de la deuda mexicana; y (5) una corrida significativa de inversionistas que huirían de nuestros bonos.

Ante un escenario así —que repito, ya no es descabellado—, la pregunta es qué podría hacer el gobierno mexicano para dar un viraje profundo a los fundamentales de la economía que están tan íntimamente vinculados a Estados Unidos y, sobre todo, para evitar que una posible crisis nos hunda en una espiral descendente.

La respuesta requiere un redimensionamiento de las políticas fiscal, comercial y exterior: ¿Nos debemos aliar con China?; ¿debemos ‘confiscar’ empresas estadounidenses selectivamente?; ¿debemos aumentar impuestos para evitar un ‘frenón’ de la economía en 2017?; ¿o bajarlos dramáticamente y apostar a inundarnos de inversión europea o asiática?; ¿debe recortarse más el gasto o endeudarse más el país para evitar el escenario recesivo?

Trump puede, en cosa de semanas, forzar un cambio sustancial en la política fiscal mexicana. El dólar a 20 pesos fue solo la punta del iceberg.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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