Opinión

¿Puede China detonar una recesión mundial?

 
1
 

 

ME. ¿Puede China detonar una recesión mundial?

De acuerdo con los datos del FMI, la economía china representa actualmente 16.9 por ciento de la economía mundial si se mide por los llamados dólares PPP (a paridad de poderes adquisitivos) y 15 por ciento si se mide a precios corrientes. En dólares PPP, la economía de Estados Unidos representa 16.1 por ciento del total de la economía mundial, lo que ya la pone en la posición número dos en esa medición.

Desde luego, si se toman las cifras nominales, el PIB de Estados Unidos se estima este año en 18.1 billones (trillions) de dólares, mientras que el de China sería de 11.2 billones.

En cualquier medición la economía china es muy grande. Sin embargo, las importaciones totales de China no lo son tanto. Representan un billón 960 mil millones de dólares anuales, aproximadamente 10 por ciento de las importaciones mundiales.

Un análisis de Citi publicado el pasado 8 de septiembre titulado. Is China leading the world into recession?, señala que el freno económico de China mantendrá a la baja los precios de las materias primas, lo que conducirá a recesiones en los países emergentes, que dependen fuertemente de la exportación de este tipo de bienes.

De hecho, Brasil, Rusia y Sudáfrica ya están en recesión.

Pero, ¿cómo se puede hablar de recesión en China si las estadísticas oficiales señalan que la economía crece al 7.0 por ciento?

De acuerdo con los expertos de Citi (y también de otros analistas), hay una falsificación de las estadísticas económicas chinas que han sobreestimado el crecimiento. Actualmente, por ejemplo, sobre la base de registros del crecimiento del comercio exterior, estiman que la economía china esté creciendo a tasas de 4.0 por ciento o quizás un poco menos, y una “recesión” en China implicaría bajar a ritmos de 2.5 por ciento aproximadamente.

Si todo se limitara al impacto directo en los flujos comerciales, quizás un freno económico en China tendría un impacto limitado en el mundo. Pero el problema es que el contagio financiero se percibe como una gran amenaza. La bolsa de Shanghái se desplomó ya 39.7 por ciento desde el nivel más alto obtenido a la mitad de junio . Y este hecho ha conducido a una caída generalizada en los mercados de valores en el mundo. El Global Dow, que en alguna medida refleja al conjunto de las bolsas en el mundo, cayó 13.6 por ciento desde el nivel más elevado alcanzado en mayo.

La pérdida patrimonial es brutal, de alrededor de 9.5 billones de dólares, respecto a mayo, a escala mundial. Por esa razón hay riesgo de que la demanda interna de estas naciones se frene.

Si a eso se suma el efecto del “superdólar” que ha parado a la industria norteamericana y la incertidumbre relativa al alza de las tasas de la Fed, tenemos un cóctel muy, pero muy complicado en el mundo. En los últimos días de esta semana, en Lima habrán de reunirse autoridades financieras del mundo entero, en la junta del FMI y del Banco Mundial. Veremos cuáles son sus conclusiones.

Mañana le comentaré sobre las implicaciones para México.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
¿Es preocupante el nivel de deuda pública?
Para fundamentar el optimismo
Un trimestre que puede ser augurio