Opinión

Pueblos Mágicos pierden presupuesto y credibilidad

 
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 [La ocupación hotelera de muchos Pueblos Mágicos no supera ni el 50% / Cuartoscuro] 

El más reciente recorte presupuestal anunciado por la Secretaría de Hacienda impactará en la Secretaría de Turismo con alrededor de 500 millones de pesos, según afirmó el titular de la dependencia, Enrique de la Madrid, en una nota informativa publicada el pasado viernes en El Financiero.

En la nota del reportero Everardo Martínez, el secretario de Turismo explica que este recorte –que representa poco menos del diez por ciento del presupuesto de la Sectur para este año—afectará algunos programas que tienen en marcha, pero principalmente los que se refieren a infraestructura y al de Pueblos Mágicos.

El programa de Pueblos Mágicos nació en 2001 y creció despacio porque las autoridades se pusieran estrictas con los requisitos a cumplir, ya que para las localidades con esta denominación les significa recibir dinero estatal y federal. Lo inició Leticia Navarro –primera secretaria de Turismo de Vicente Fox— y lo continuó con severidad Rodolfo Elizondo, quien se mantuvo en el cargo hasta la mitad del gobierno de Felipe Calderón.

Así, en 2009 había 32 Pueblos Mágicos, pues en ese lapso se aprobaron, en promedio, sólo 3.5 nombramientos por año.

Pero luego Gloria Guevara tomaría el lugar de Elizondo y aquello se volvió un carnaval, una partida de póker donde las denominaciones se repartieron como naipes.

Guevara hizo cinco nombramientos en 2010, once en 2011 y nada menos que ¡35! en 2012, su último año en Sectur. De manera que recibió el programa con 32 Pueblos Mágicos y lo dejó en 83; es decir, incrementó sus miembros en 159 por ciento.

Fue tan abierto y escandaloso el manejo político que se hizo de este programa, que la sucesora de Guevara: Claudia Ruiz Massieu, la primera decisión que tomó al llegar a la Sectur fue congelar el programa y encargar un estudio evaluatorio. El trabajo se le encomendó a la consultoría de Eduardo Barroso, a quien se le reconoce ser el padre del programa de Pueblos Mágicos, ya que él lo impulsó cuando fue subsecretario de Sectur con Leticia Navarro.

La evaluación que entregó Barroso es extensa, pero estas son algunas de sus principales conclusiones:

“Lamentablemente, Pueblos Mágicos sufrió un crecimiento explosivo en 2011 y 2012, muchos fueron nombrados en los últimos meses de la pasada administración.

“Este crecimiento permitió la incorporación de localidades que aún no estaban preparadas para ello.

“Asimismo, se violentaron las reglas de operación y se rebasó al Comité de Evaluación.

“El Programa se distorsionó, comenzó a ser cuestionado y perdió credibilidad.

“Hay 26 poblaciones que requieren ser revisadas para que profundicen su trabajo y puedan mantener su nombramiento de Pueblo Mágico.

“Tener 83 Pueblos Mágicos genera un importante reto de inversión pública para la Federación y para los gobiernos estatales.

“Es de esperarse que este reto no se convierta en limitante para el desarrollo del Programa”.

El documento también señala que, en tanto que en 2010 la Secretaría de Turismo canalizó a Pueblos Mágicos el 10 por ciento de su dinero destinado a los estados, ese porcentaje llegó al 22 por ciento tres años después.

En resumen, Barroso recomendó hacer una depuración del Programa e irse despacio y con mucho rigor en el futuro.

Pero Ruiz Massieu se fue a despachar a la Cancillería y a finales de agosto del año pasado llegó a Sectur Enrique de la Madrid quien, un mes después de haber llegado al cargo, en lugar de hacer caso del análisis de Barroso, aumentó en una tercera parte la lista de Pueblos Mágicos.

Si la investigación aconsejaba revisar a 26 pueblos que no daban el ancho para merecer el nombramiento, lo que el nuevo secretario hizo fue añadir 28 localidades de un solo golpe, para llevar el inventario a 111 Pueblos Mágicos.

Tampoco hizo cargo de la advertencia que prevenía sobre la presión que esto significa para la inversión pública federal y de los estados. No sabemos si estos nombramientos ya De la Madrid los encontró al llegar el primer día a su escritorio, pero el punto es que, de haber sido así, bien pudo frenarlos, pero no lo hizo.

Para este año 2016, Sectur había destinado 400 millones de pesos para obra pública y diversificación de oferta turística, más otros 688 millones para rehabilitación de imagen urbana, parques, espacios públicos y cableado subterráneo, y en ambas partidas entran los Pueblos Mágicos.

Pero triunfó el Brexit en el Reino Unido y el gobierno mexicano hizo este recorte presupuestal que, entre otras cosas, estará poniendo a prueba qué tanta presión aguantan los programas de Sectur, especialmente este de Pueblos Mágicos, que ante la facilidad con que se consigue el título, cada vez pierde más credibilidad.

Correo:garmenta@elfinanciero.com.mx

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