Opinión

'Prueba de fuego' de Juan Antonio Hernández en Acapulco

 
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Hotel Pierre. (http://www.pierremundoimperial.com/restaurantes/)

Ahora que se llevó a cabo la Convención Bancaria en Acapulco, una buena cantidad de banqueros y asistentes se preguntaba si el nuevo dueño de los hoteles Princess y Pierre Marques, el empresario Juan Antonio Hernández, podrá potenciar las capacidades de esos hoteles o no. Yo recabé una cantidad importante de opiniones en ambos sentidos.

La moneda está en el aire, y lo que se defina en los primeros años de operación marcará la reputación de su cadena llamada Grupo Mundo Imperial.

Hay que recordar que la opinión y las impresiones de los banqueros pueden llegar a contar mucho en la reputación de este grupo hotelero, porque las preferencias de aquéllos impregnan como cascada el posicionamiento en los segmentos “A-“ y “B”.

Entre los aspectos y opiniones positivas derivados de esta Convención se encuentran los siguientes: (1) La amabilidad del personal se potenció, y una cantidad importante de asistentes reportó un mejor servicio; (2) hay una renovación de mobiliario parcial que agradó a algunos asistentes, como los camastros en el área de albercas; (3) la calidad de la gastronomía se mantuvo e incluso mejoró en sus restaurantes; (4) la atención telefónica, el servicio de concierge y en recepción fueron veloces; (5) el SPA se renovó.

Entre los aspectos y opiniones negativas se supo: (1) Hay mucho mobiliario desvencijado y obsoleto a la vista, como el bar debajo de la cascada en la alberca central, que parece bodega; (2) la zona de playa está pobremente delimitada, con cuerdas flojas, toldos rotos y palmeras truncas; (3) se amplió el bar del lobby, pero con una peculiar mesa y sillas que no corresponden al estilo; (4) los banqueros cuestionan si las esculturas en las zonas públicas tendrán consistentemente buen gusto o no; (5) hay pasillos innecesariamente cerrados con macetas y bancas, como en las oficinas gubernamentales; (6) los amenities están chafas.

Para que una cadena hotelera sea aspiracional y consistentemente clasificada entre las mejores no puede permitirse que ocurra nada de los puntos que aparecen en el grupo de opiniones negativas. Imposible pensar que Four Seasons, JW Marriott o Hyatt Regency abran un hotel y lo operen con ambivalencias. Ser de clase mundial implica consistencia y altos estándares desde el día uno.

Tiene mucho mérito que Grupo Mundo Imperial desee convertirse en un estándar de referencia con sus hoteles en Acapulco. Es plausible también que Juan Antonio Hernández haya diversificado sus negocios hacia este sector. Pero esta industria es tan competida, y Acapulco ha sido tan vapuleado, que su desafío es realmente cuesta arriba. Ojalá le vaya muy bien; no tiene mucho tiempo para crear una reputación consistente de clase mundial.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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