Opinión

Proyecto político vs. proyecto de nación

El legado de la administración del presidente Peña Nieto estará determinado en función de lo que éste haga en los próximos días o semanas. Las decisiones de hoy serán las que construyan su lugar en la historia. La coalición político-electoral que lo llevó a ganar la presidencia fue exitosa. La coalición político-legislativa con la que pasó las 11 reformas estructurales fue exitosa. Ambas son ejemplos de su pragmatismo y habilidades de liderazgo. Sin embargo, hoy el presidente requiere de una nueva coalición en su gobierno.

En estos días se ha escrito sobre la necesidad de cambios en el gabinete. Hacerlo no sería suficiente si se continúa gobernando con la misma alianza. El país necesita una nueva coalición de intereses y actores en el poder, a favor de un claro proyecto de nación, cuyo principal objetivo sea pacificar el país, fortalecer el Estado de derecho, superar los rezagos sociales y de pobreza, acabar con la corrupción e implementar las reformas estructurales.

En su columna del lunes sobre el caso de Iguala, Jesús Silva Herzog-Márquez escribe que “Ninguna decisión se ha tomado que muestre el inicio de una estrategia para atender la crisis”. Su análisis es certero, agudo y profundo. La decisión más importante que el presidente tiene que tomar hoy es qué nuevos compromisos adquirir y con quiénes implementarlos. Compromisos y equipo que le den impulso para los próximos cuatro años.

Hay mexicanos y mexicanas de probada experiencia, ética y patriotismo: exfuncionarios, académicos, activistas de la sociedad civil, con quienes podría renovar su gabinete. Sin embargo, el mayor reto está en sortear las implicaciones de una nueva coalición. Avanzar en las reformas, en el Estado de derecho, en la paz, la seguridad, la justicia y el crecimiento económico, pasa por traicionar a más de uno de quienes fueron parte de las coaliciones política o legislativa de los últimos años.

Ahí el desafío. El futuro no está en los logros consumados; éstos son el principio del cambio. El legado del presidente y de las reformas está en mantener la visión más allá de 2015, de 2018 y más allá de los partidos políticos.

Twitter: @julio_madrazo