Opinión

Protección Civil (es un decir) lo hace de nuevo

  
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El paso de la tormenta Earl dejó 10 muertos en Veracruz y 28 en Puebla, informó el coordinador Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob), Luis Felipe Puente. (Cuartoscuro)

Al respecto de los estragos causados por el paso del ciclón tropical Earl, Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil, tuiteó esto el sábado:

“Gracias al trabajo preventivo realizado por las Unidades Estatales de Protección Civil, en conjunto con las autoridades de los tres órdenes de gobierno, durante el paso de Earl únicamente se presentaron ligeras afectaciones, como encharcamientos leves en partes bajas, caídas de árboles, interrupción a la energía eléctrica por postes caídos, cierres parciales en tramos carreteros estatales, entre lo más importante”. Aquí el (triunfalista) boletín del 6 de agosto publicado en Twitter por el funcionario de Gobernación: http://bit.ly/2avxX9I.

24 horas después, el mismo Puente tuiteaba, sin corrección ni disculpa de por medio, el boletín 356/2016 de la Secretaría de Gobernación, donde se informa de la declaratoria de emergencia para tres municipios de Puebla por las lluvias de Earl, sí, ese ciclón que según nos informara originalmente Protección Civil únicamente había provocado “ligeras afectaciones”.

El resto es la historia de siempre: declaraciones vagas de los funcionarios, y decenas de muertos miserables.

El número de víctimas por Earl rondaba anoche el medio centenar. La mayor parte de ellas en Puebla (32), y en menor medida en Veracruz (12).

Volvamos al principio. Ya que Luis Felipe Puente dijo, inicialmente, que “gracias al trabajo preventivo realizado -hubo- ligeras afectaciones”, qué es lo que toca decir (revisar) una vez que sabemos que no hubo “ligeras afectaciones”, sino, en palabras del gobernador de Puebla, la peor tragedia de la que se tenga memoria en la zona de Huauchinango.

Ayer por la tarde, Luis Felipe Puente decía a Pepe Cárdenas en entrevista de radio que los muertos se debían a: que si a la dispersión de las poblaciones marginadas, que si a lo difícil de las comunicaciones en esas zonas, etcétera. Casi, casi, la culpa fue de los muertos.

Es raro el señor Puente. Él, en su capacidad (y responsabilidad) de coordinador del Sistema de Protección Civil (que se compone de distintas autoridades) debería estar declarando que van a investigar si hubo el debido proceso de alerta (y evacuación) en las poblaciones afectadas, no deslizando la responsabilidad a las víctimas.

Sobre todo cuando las lluvias por Earl en la zona no fueron tan atípicas como se ha dicho.

El consultor privado en hidrometeorología, Michel Rosengaus, y quien anteriormente fuera Coordinador del Servicio Meteorológico Nacional de México, ayer presentó en Twitter una serie de imágenes donde queda claro que no es raro que ciclones tropicales generen en Veracruz y Puebla la cantidad de lluvia que trajo Earl.

Consulté a Rosengaus sobre Earl y la actuación de Protección Civil. Comentó que “lo más difícil de pronosticar bien es la lluvia en el caso de ciclones tropicales”. Agregó que “el número de víctimas mortales resulta estrafalariamente alto para la magnitud de las lluvias registradas, que no resultó atípico.

“Donde yo veo un problema es en las medidas verdaderamente preventivas, el impedir la construcción en zonas de alto riesgo y, a menor plazo, la evacuación de la población en estas zonas desde antes de que se presente la lluvia.

¿Alguna de las zonas en las que se dieron deslizamientos estaba considerada como de alto riesgo? Si es así, ¿se ofreció evacuar a los habitantes? Si es así, ¿evacuaron? En otras palabras, ¿ahorraron las medidas preventivas algunos de los fallecimientos?”

Más allá de la irresponsabilidad del boletín triunfalista, Puente debe explicar lo que sí se hizo en términos de prevención en las zonas afectadas.

Llegan las lluvias y con ellas la tormenta de siempre: improvisación y muerte.

Twitter: @SalCamarena

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