Opinión

Propuestas para la Ciudad

 
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CDMX

Me cuesta trabajo imaginar la complejidad de gobernar una metrópoli como la Ciudad de México. Una urbe enorme, con más habitantes que muchos países, con un sinfín de retos y una amplia variedad de problemas y al mismo tiempo una capital vibrante y llena de vida.

Hoy hay varias personas que quieren gobernarla y ya empiezan a circular sus propuestas. Si bien hay varios aspirantes de diferentes partidos, las proposiciones más armadas que encontré fueron las de Claudia Sheinbaum y las de Salomón Chertorivski. Ambos hablan de la necesidad de tener una ciudad más incluyente, más sostenible, con mejor movilidad y algunas de sus ideas son similares. Me enfocaré en esta ocasión en las de Salomón Chertorivski para posteriormente analizar las de los otros precandidatos o candidatos.

Sin duda el agua debe ser un tema en la agenda de cualquiera que quiera gobernar la Ciudad de México. Traer el agua a más de dos mil metros desde cientos de kilómetros de distancia representa un reto enorme. Pero la otra cara de ese reto es cómo hacer para impedir que la Ciudad se inunde en época de lluvias y cómo lograr que la lluvia restablezca los mantos acuíferos. Chertorivski propone sobre el tema 1) aumentar la capacidad industrial para potabilizar y reutilizar el agua, 2) desarrollar una cultura del agua, 3) renovar la estructura hidráulica, 4) crear un programa de fuga cero y 5) desarrollar un plan para limpiar y reanudar ríos y lagos, aparte de la formación de un consejo especial para la gestión del agua. Me gusta la idea de tener ríos y lagos en la ciudad.

Sé que hay proyectos al respecto y sin duda puede ser una idea que le cambie la cara a la ciudad.

Tener un programa de cero fugas me parece indispensable en cualquier lugar, pero más en una ciudad a esta altura. Ahora, la pregunta que me viene a la mente es por qué no existe ya ese programa si se trata del mismo partido, el mismo plan y la misma visión. En la calle en la que vivo hubo durante más de un año una fuga que nadie podía resolver.

La fuga, no muy aparatosa pero constante, provenía de una tubería vieja mal sellada. La delegación no la podía resolver porque le tocaba al Sistema de Aguas y el Sistema de Aguas decía que había que levantar la banqueta y el pavimento y que eso era responsabilidad de la delegación. Miles de quejas y sus correspondientes números de reporte, hasta que finalmente se resolvió, pero por los vecinos. Es increíble que sigamos permitiendo que el agua se desperdicie de esa manera.

Así como se desperdicia el agua en la ciudad, también escasea y la demanda por ese preciado bien genera un mercado. Hay zonas de la ciudad en las que el mercado del agua genera cotos de poder.

El mercado de pipas de agua en zonas como Iztapalapa es un problema serio que es indispensable atender con urgencia, porque la extorsión asociada conlleva un enorme problema social.

La Ciudad de México es la entidad que más aporta a la producción nacional —alrededor de 16 por ciento del PIB— y en ese sentido es fundamental desarrollar más su potencial. Chertorivski habla en sus propuestas de “buscar un mayor ingreso y bienestar para los habitantes de la capital”. Ahora, buscar un mayor ingreso no es una propuesta en sí misma, es más bien un fin último. Para lograrlo hay mucho trabajo por hacer. Salomón habla de ensanchar la economía legal, formal, por sobre el sector de la economía semilegal (¿?) y de la informal. Ahí hay una tarea enorme. Salomón conoce bien, y así lo ha mostrado en su precampaña, el funcionamiento de los mercados de la capital. ¿Cómo lograr transitar a un esquema de formalidad cuando el costo de ésta es enorme para los pequeños empresarios y los beneficios son poco visibles y poco valorados? Ahí está el reto y ahí es donde debe estar la propuesta.

También sugiere revisar y compactar los programas sociales de la ciudad y “dar paso al ingreso básico ciudadano igual para todos, incondicionado”. Me gusta la primera parte, hay demasiados programas sociales y poca claridad en el uso de los recursos que se les asignan, pero para poder analizar la segunda parte de la propuesta necesitaríamos saber más detalles sobre la misma.

Evidentemente también habla de movilidad y de muchos otros temas que aquejan a la Ciudad. Muchas de las propuestas suenan atractivas. La gran pregunta es por qué son propuestas y no son ya realidades. La ciudad —cualquiera— no se mejora cambiando su logotipo, ni cambiándole el nombre, ni pintándola de rosa. Tampoco se mejora sólo con ideas, se mejora con acciones.

* La autora es profesora de Economía en el ITAM y directora general de México ¿cómo vamos?

Twitter: @ValeriaMoy

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