Opinión

Propuesta de EUA sobre comercio digital en TLCAN y OMC- freno al desarrollo y la competencia

 
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ME fracasos Apple

Uno de los temas novedosos en el abandonado TPP , que ahora EUA pretende incluir en las reglas de la OMC y las negociaciones regionales con México y Canadá -cualquiera que sea la forma que el TLC2 o arreglo comercial adopte, es el del comercio digital. No es de extrañarse. Cinco empresas de alta tecnología de los EUA involucradas en este negocio están entre las 7 mayores empresas del mundo: Apple (no.1), Google (2), Microsoft (3), Amazon (6), Facebook (7) Estas empresas, que han dejado atrás a las petroleras y automotrices como líderes en ingresos y utilidades, están muy interesadas en maximizar su poder monopólico y sus utilidades presentes y futuras y por ello siguen presionando al gobierno de los EUA para que se establezcan a nivel mundial reglas que las favorezcan.

Su iniciativa ha sido disfrazada como un instrumento eficaz para impulsar el acceso de las pequeñas empresas al comercio en línea (¿quién podría estar en contra?). Sin embargo, como lo demuestran excelentes estudios recientes internacionales, en la realidad la iniciativa existente restringiría los derechos y las capacidades de los países, particularmente de aquellos en proceso de desarrollo, de regular apropiadamente la privacidad, la protección del consumidor, las transferencias transfronterizas de datos, y sobre todo limitaría la neutralidad de las redes y la capacidad de los gobiernos de gobernar el comercio digital, imponer gravámenes fiscales a los ingresos y utilidades, garantizar la competencia justa , desarrollar empresas nacionales competidoras y generar empleos.

Trump abandonó el TPP, ignorante de los intereses concretos de sus propias empresas, que ahora le exigen reanudar la lucha por la vía multilateral (el Acuerdo sobre Comercio de Servicios –TIS- de la OMC), regional (TLCAN) y bilateral.

Pocos advirtieron, que las negociaciones entre 50 países sobre el tema, impulsadas desde julio de 2016 como prioritarias para los desarrollados no pudieron concluir con éxito en diciembre por la pelea que se dio entre los intereses europeos de preservar sus derechos de privacidad y protección de datos frente al deseo de las grandes empresas estadounidenses de obtener nuevos derechos para mover libremente sus datos en el mundo y maximizar ganancias con el menor impuesto posible.

Recientemente Wilbur Ross, el Secretario de Comercio de los EUA mencionó el deseo de Trump de eliminar barreras a las empresas americanas de alta tecnología vía nuevas reglas del comercio digital, que sean vinculantes – más allá de las recomendaciones recientes de la OCDE (aunque el precio pueda ser la pérdida de ingresos fiscales y empleos para los mismos EUA).

Los países en desarrollo, que son mayoría entre los 164 miembros e la OMC han promovido sin éxito un centenar de iniciativas para eliminar restricciones a su derecho de implementar políticas desarrollistas y generadoras de empleos. Los países desarrollados en cambio, han impulsado una docena de propuestas para seguir protegiendo sus sectores agropecuarios, impulsar un mundo sin barreras al comercio de servicios y más recientemente al comercio digital, pero ahora se enfrentan a la invasión de las empresas de los EUA en sus propios mercados, que buscan una presencia sin restricciones. Solo China a través de sus nuevas grandes empresas digitales- como Ali Baba- puede y se atreve a competir. La realidad es que todos temen que se generalicen reglas escritas por los abogados de las grandes empresas de comercio digital que impidan nivelar el terreno del juego a la competencia y controlar y gravar a sus empresas.

Deborah James del “Center for Economic and Policy Research” de Washington en un revelador ensayo (Huffington Post 12-5-17), destaca 12 razones básicas para oponerse a las nuevas reglas de comercio digital propuestas:

1) La prioridad asignada al e-comercio está impidiendo discutir una agenda global de desarrollo crucial para superar la pobreza e impulsar el desarrollo global.

2) Las propuestas sobre comercio digital son prematuras. Los países en desarrollo y aun muchos desarrollados no tienen la infraestructura, los recursos humanos y técnicos, las instituciones, las leyes y la capacidad de competir bajo las nuevas reglas propuestas.

3) Tendrían efectos disruptores en el empleo y los salarios en los países en desarrollo y muchos desarrollados. Incluso estudios del Banco Mundial prevén impactos negativos en los piases en desarrollo por el libre acceso de las empresas digitales a sus mercados.

4) Las reglas exacerbarían las desigualdades ya existentes entre países, dado el menor acceso a las tecnologías de la información e internet de los países en desarrollo. Las reglas le darían gran ventaja a las empresas de alta tecnología y conducirían a una transferencia de ingresos y utilidades en favor de las empresas de países ricos y los EUA en particular.

5) Vulnerarían la seguridad informática que actualmente se enfrenta a grandes riesgos. Se estima que en 2020 cerca de 50 mil millones de aparatos se encuentren conectados a Internet. La “hackeabilidad” de todo tipo de sistemas- incluyendo los de salud, seguridad y hasta los electorales manifestados recientemente exigen un gran cuidado y confiabilidad que los sistemas actuales no garantizan.

6) Reducirían la competencia y promoverían comportamientos monopólicos y oligopólicos ya preocupantes. El control de información, de los medios y de las ventas al menudeo de Facebook (y sus subsidiarias Instagram, WhatsAPP, y Messenger), de Amazon y de Uber tiene implicaciones muy serias a nivel mundial en términos de competencia y transparencia.

7) Las propuestas amenazan el futuro de los países, al obligar a la libre transferencia de su más valioso recurso natural: la información. Los servicios “gratuitos” de Google y Amazon tienen acceso a más información de la que nos imaginamos y la pueden transformar en inteligencia comercial

8) Son una amenaza a nuestra privacidad personal y protección; permiten vender información sobre nosotros sin estar enterados.
9) Promueven la evasión de impuestos y la perdida de ingreso fiscal de los gobiernos

10) Las reglas facilitan crisis financieras. Los gobiernos tienen legítimo interés de mantenerse informado de flujos financieros dentro de sus países y hacia fuera.

11) Limitan la posibilidad de aplicar políticas de desarrollo y la exigencia de suministro local.

12) Serían un antecedente indeseable para servicios futuros en una época en que diversos productos se insertan en paquetes de servicios: Ej. autos en servicios de transporte.

Las grandes empresas de comercio digital están ansiosas de que las reglas se adopten a la brevedad posible en acuerdos regionales tipo TLCAN para que después puedan generalizarse en la Conferencia Ministerial de Buenos Aires de la OMC de mediados de diciembre. Los partidos políticos, los empresarios, especialistas y ONGs defensoras del interés público y de consumidores deben exigir una discusión amplia de este tema al Gobierno mexicano que parece estar acrítico y complaciente con el interés de los EUA de que este tema se resuelva pronto en beneficio de sus empresas.

Discutamos y defendamos el interés nacional en la materia! Nuestros legisladores y el Instituto Matías Romero del Senado pueden y deben hacerlo en consulta con la sociedad.

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