Opinión

Presupuesto 2016, sin pena ni gloria

 
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Billetes. Banxico. (Cuartoscuro)

Después de los ajustes a la Ley de Ingresos para 2016, que implicaron aumentarlos en 16.9 mil millones de pesos con respecto a la propuesta original del Ejecutivo, la Cámara de Diputados aprobó “en tiempo y forma” (así lo anunciaron los legisladores y la SHCP) el Presupuesto de Egresos de la Federación. En tiempo sí –el límite constitucional era el 15 de noviembre y se aprobó el 13–, pero la forma dejó mucho que desear. El presupuesto de gasto total se incrementó en el mismo monto que los ingresos, con lo que el déficit público no se modificó, y se realizaron reasignaciones entre distintos conceptos: el gasto programable (corriente y de inversión) se incrementó en 45 mil millones de pesos, las erogaciones financieras se redujeron 11.1 mil millones y el gasto correspondiente a otros rubros (participaciones a estados y municipios, así como el pago de adeudos fiscales de ejercicios fiscales anteriores o Adefas) disminuyó 17 mil millones.

Mucho se ha comentado acerca de los 10 mil millones de pesos que asignaron los diputados (de a 20 millones por cabeza) en proyectos para el “fortalecimiento de infraestructura estatal y municipal” a través de, dicen que ahora sí, un fondo transparente y con reglas de operación, que sustituirá al esquema que se prestaba a los famosos “moches”, y en comparación con los casi 800 mil millones solicitados por gobernadores y presidentes municipales. Ello fue lo que motivó revisar el tipo de cambio para aumentar los ingresos; sin embargo, la cifra es marginal si se compara con el gasto global a ejercer en 2016 (4.7 billones de pesos). Aún considerando las reasignaciones, los cambios con respecto a la propuesta del Ejecutivo representaron menos de 1.0 por ciento del presupuesto total.

En todo caso, es más relevante lo cualitativo que lo cuantitativo. En primer lugar, y como se anticipaba, el presupuesto 2016 no tuvo nada de “base cero”; se eliminaron algunos programas y se fusionaron otros, nada muy distinto a lo que se hacía en años anteriores. Segundo, sí tiene mucho de inercial, no sólo por la tendencia del gasto de diversos programas, sino por la manera de negociarse; Hacienda manda un presupuesto apretado (y menor que el del año anterior) en áreas “sensibles” como agricultura, desarrollo social o comunicaciones y transportes para que la Cámara le enmiende la plana y se “vista de gloria” aumentando el presupuesto para las dependencias ejecutoras.

Ese fue el caso de Sagarpa (8.1 mil millones de pesos respecto al original), SCT (7.7), SEP (3.6) y Salud (2.5) a costa de reducciones en Sedatu y Semarnat, entre otras. Tercero, algunos ajustes no se explican, por no decir que indignan, como reducir el gasto del Poder Judicial (en 4.5 mil millones de pesos) cuando se supone que hay una reforma fundamental en marcha del todo el sistema cuya falta de recursos puede dejarla trunca, y mantener el gasto del Poder Legislativo (que aumentará 2.2 por ciento en términos reales con respecto a 2015) o del Instituto Nacional Electoral (para sus nuevos edificios).

Como también se anticipó, los diputados incrementaron los ingresos por un mayor tipo de cambio pero no ajustaron los gastos, en particular dos muy sensibles a esa variable: las erogaciones (de Pemex) asociadas al déficit en la balanza petrolera por importaciones de gasolinas y diésel, que se estima impactarán en cuatro mil millones de pesos al presupuesto, y el costo financiero de la deuda pública (externa), que los legisladores no sólo no corrigieron al alza, sino que lo redujeron en 11 mil millones respecto al original. Aunque el presupuesto de salida no cierre, tampoco hay de qué preocuparse, dado que las desviaciones durante su ejercicio suelen ser mayores a los “descuadres” originales, y Hacienda tiene márgenes para contener el gasto si se requiere.

Así, un presupuesto para 2016 sin pena ni gloria. El problema radica en que la eficacia del gasto para inducir un mayor crecimiento económico y una mejor distribución del ingreso será para otras épocas.

Twitter: @ruizfunes

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