Opinión

Presidente truena
contra modelo fiscal…
¿de México?

La mala noticia de la semana pasada no fue que el Inegi reportara que la economía mexicana creció 2.2 por ciento en su comparación anual durante el tercer trimestre. La cifra es ciertamente mediocre, pero no es tan mala como algunas personas lo ven. El problema, en mi opinión, fue que al mismo tiempo el presidente de Perú, Ollanta Humala, estaba tronando contra los países de la región que suben impuestos porque, según él, es bajándolos como se puede atacar una desaceleración económica.

Las afirmaciones de Humala ponen en ruta de colisión los modelos de política fiscal de dos países que integran la Alianza del Pacífico, y exhiben lo que podría ser el inicio de una diferencia fundamental en la forma de hacer política pública en la región, lo que no tendría nada de malo si no fuera por la competencia intensa que existe en la mente de los inversionistas globales cuando evalúan países, cuando deciden dónde meterán su dinero para proyectos de largo alcance. Ahora nada más falta que los empresarios mexicanos empiecen a decir que está mejor Perú, porque allá sí se estimula la inversión mientras que aquí se castigó al empresariado con una mayor carga fiscal. Peligro.

El presidente de Perú dijo: “Mientras que otros países, para resolver estos problemas de desaceleración, están gravando impuestos, nosotros hemos dado medidas para reducir impuestos porque tenemos que poner sobre la mesa una carta importante: la fortaleza y robustez de la economía”.

El presidente Humala dio un discurso que puede catapultar a Perú en un momento donde la comunidad de negocios internacional experimenta incertidumbre sobre México por los temas de violencia. Dijo el peruano: “Necesitamos darle un mensaje a los inversionistas, a las pequeñas y micro empresas, a los emprendedores: queremos que trabajen más y que den más trabajo. Es la forma de resolver el problema de la desaceleración. Mientras que en otros lugares están gravando impuestos, nosotros estamos flexibilizándolos porque creemos y apostamos por el emprendedor peruano”. ¡Zoc!

El PIB de Perú creció a una tasa de 3.90 por ciento de forma anualizada hasta septiembre. Su instituto de estadísticas dijo en su último reporte que “el sector construcción registró un crecimiento de 6.93 por ciento, reflejado en el mayor consumo interno de cemento en 6.11 por ciento y la inversión en avance físico de obras que subió 9.99 por ciento”.

No creo que a la complicada ecuación que vive nuestro país en este momento le haga falta que la mirada de la prensa internacional se vuelque a hacer la comparación México vs. Perú, como sí ocurrió entre nuestro país y Brasil. Pero es un escenario que no hay que descartar, sobre todo si en el balance México no resultara bien librado.

Twitter: @SOYCarlosMota