Opinión

Presentador de lujo

Vaya presentación la que recibió ayer el presidente Enrique Peña Nieto, cuando le otorgaron el premio de Estadista Mundial, de la Fundación Appeal of Conscience.

Fue Henry Kissinger, uno de los políticos más influyentes de Estados Unidos en el último medio siglo, quien se encargó de introducir al presidente, y habló con un conocimiento detallado de la realidad mexicana que ponderó la relevancia del conjunto de reformas hechas en México durante los últimos casi dos años.

Por cierto, que el Gran Salón del Hotel Waldorf Astoria, uno de los más emblemáticos de Nueva York, estuvo repleto de mexicanos, que acudieron a ser testigos del reconocimiento de esta Fundación, que ayer entregó también premios a Robert Iger, CEO de Disney Co, y a Mary Barra, líder de GM, dos de los capitanes empresariales más respetados de Estados Unidos.

Las campañas llegaron ya…

Parece que Jorge Luis Preciado ya se metió de lleno a las precampañas. De otra manera no se explicaría que de un día para otro radicalizara su discurso.

Llamó la atención al convertirse en el principal defensor del gobernador de Sonora, Guillermo Padrés; ahora levanta la mano y exige un debate entre poderes durante un evento protocolario al que convocó el líder de la Mesa Directiva del Senado, el perredista Miguel Barbosa.

El panista colimense se tomó la atribución de anunciar que su bancada no continuaría colaborando con las reformas en el Congreso por las presiones contra Padrés y eso le valió una reunión con el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong. Lo curioso es que no hubo réplica de Gustavo Madero y tampoco de la bancada albiazul en San Lázaro.

Preciado está en la fila. Apenas termine el actual periodo en el Congreso, nadie duda que se lanzará como candidato a la gubernatura de una entidad donde el horno no está para bollos.