Opinión

Prepararse para una ‘tormenta perfecta’

 
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Prepararse para una ‘tormenta perfecta’.

El pasado 27 de junio, tras la aprobación del Brexit en el referéndum celebrado en Gran Bretaña, titulamos al artículo publicado en este espacio: “Ya solo falta que gane Trump”.

Y ganó.

Pero no sólo faltaba eso. Hasta ayer por la noche había dos asuntos más en el muy corto plazo que podrían complicar este fin de año: el posible fracaso del acuerdo de la OPEP para bajar su producción y la posibilidad de que sea rechazada la reforma constitucional en Italia propuesta por el Primer Ministro Renzi, lo que abriría un nuevo flanco a la crisis financiera en Europa.

Vayamos por partes.

Veamos la bomba que ya se desactivó esta mañana. El pasado 29 de septiembre, la OPEP aparentemente había alcanzado un acuerdo para la reducción de su producción a un nivel de 32.5 a 33 millones de barriles diarios.

Aunque hubo cierto escepticismo respecto a la posibilidad real de que ese acuerdo se concretara, los precios del crudo subieron.

El WTI pasó de 48.22 dólares por barril el 28 de septiembre a 52.58 el 19 de octubre, un alza de 9 por ciento en menos de un mes. Luego se vino para abajo ante las dudas en 16.4 por ciento.

Sin embargo, el acuerdo obtenido la mañana de este miércoles, para recortar en 1.2 millones de barriles la producción de crudo, ha conducido a un disparo de los precios, que les permitió ganar hasta 8 por ciento en unas cuantas horas.

Una reducción adicional de los precios del crudo, más que meter en problemas a las finanzas del gobierno, que tienen coberturas que las protegen, habría puesto más presión a las de Pemex.

El resultado es un alivio pues volver a construir la percepción de que Pemex es financieramente viable es una condición esencial para que toda la estrategia económica camine.

El otro tema a considerar en el escenario es Italia.

Este domingo se celebra un referéndum respecto a la reforma constitucional propuesta por el Primer Ministro Mateo Renzi.
La reforma pretende dar mayor estabilidad al sistema político italiano y por lo mismo, viabilidad a cualquier programa reformista.

Si gana el “No”, el gobierno de Renzi renunciará y se abriría la posibilidad de que algún dirigente populista de las izquierdas o las derechas, acceda al gobierno. Pero, The Economist, no descarta esa inclinación al populismo aún si gana el sí.

Todo este cuadro ha generado gran ansiedad entre los inversionistas.

En algunos bancos no se descarta otro salto en la aversión al riesgo a nivel internacional en caso de que la reforma constitucional italiana sea aprobada.

Y, cuando eso sucede, la moneda que más sufre es el peso.

Las encuestas más recientes, con todas las reservas que puedan merecer, dan amplio favorito al “No”: Il Corriere Della Sera le da una ventaja de 55 a 45; La Stampa, 54 a 46 por ciento.

Y ya, para acabar el cuadro, ayer, The New York Times, citó a fuentes cercanas al equipo de Trump, que sugieren que mañana se anunciará que la empresa Carrier no mueve sus empleos de Indiana, lo que eventualmente podría implicar un cambio en su intención de ampliar sus operaciones en Nuevo León.

El ambiente internacional es realmente adverso. No nos hagamos ilusiones y preparémonos para poder sortear lo mejor posible una ‘tormenta perfecta’, de esas que son capaces de producir naufragios.

Twitter: @E_Q_

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