Opinión

Precio del petróleo, el impacto del desplome

Estoy intentando ponerme al día en cuanto al impacto del desplome en el precio del petróleo, y una de las historias más importantes se está desplegando en la Rusia del presidente Vladímir Putin.

Obviamente, los problemas recientes de Rusia vienen de otras cosas además del precio del petróleo, principalmente la situación en Ucrania y las secuelas de esto. No obstante, es bastante impactante qué tan rápido la situación financiera parece estarse deshilvanando. Los vigilantes de los bonos no son invisibles en Moscú; las tasas de interés a 10 años, que estaban por debajo de 8.0 por ciento a principios de este año, alcanzaron 12.67 por ciento hace poco.

La pregunta que podríamos hacernos es: ¿por qué es tan vulnerable Rusia? Después de todo, el país ha registrado enormes superávit corrientes con los años. Y en general, es una nación acreedora, no deudora. Pero a pesar de todo Rusia tiene muchísima deuda externa, reflejando el endeudamiento del sector privado, y las reservas en moneda extranjera están cayendo rápido gracias, en parte, a fuga de capitales privados.

Esto me recuerda a uno de los rincones de la crisis de deuda latinoamericana de la década de 1980, que me preocupaba durante el año que estuve en Washington, en 1982-83. Venezuela en ese entonces, como Rusia ahora, era una petroeconomía que consistentemente había registrado superávit externos. Pese a ello, era un deudor vulnerable porque todos esos superávit externos (y más) de hecho se habían reciclado a activos en el exterior pertenecientes a una élite corrupta.

Por supuesto, Venezuela no tenía armas nucleares.

UNA NOTA SOBRE LOS PRECIOS DEL PETRÓLEO Y LA ECONOMÍA DE EU

Quizá vaya a hacer pronto algunas entrevistas con los medios, donde la gente me preguntará qué significa el desplome del precio del petróleo para la economía estadounidense, así que pensé que debía pasar un poco de tiempo identificando qué podría decir que fuera interesante, si acaso. Y a mi parecer, la historia tiene un poco más de lo que podría sugerir una mirada casual.

La gran noticia antes del desplome, por supuesto, era la fractura hidráulica, o fracking, que ha revertido abruptamente la larga caída en la producción nacional. Podría pensarse que este aumento en la producción, al reducir las importaciones, ha dejado a Estados Unidos relativamente aislado de choques de petróleo. Pero debemos recordar que en víspera del último desplome, el precio real del petróleo era muy alto de acuerdo a estándares históricos, y que las importaciones de crudo como porcentaje del Producto Interno Bruto seguían siendo bastante elevadas.

Entonces, el impacto económico de la caída en el precio del petróleo pudiera ser más grande de lo que se cree. Al mismo tiempo, el desarrollo de la extracción de esquisto ha cambiado en formas importantes la naturaleza de ese impacto. Dado que una vez más tenemos una industria petrolera nacional significativa, la caída en el precio del petróleo ahora crea perdedores y ganadores en Estados Unidos. Sin embargo, las ganancias aún exceden a las pérdidas, y si la propensión marginal a gastar es similar, eso debería contar la historia de la demanda agregada. De hecho, en los viejos tiempos en que el petróleo nacional significaba principalmente multimillonarios texanos y todo eso, era razonable discutir que la redistribución interna aumentaba más la demanda cuando caía el petróleo.

Pero el fracking significa que algunos de los productores son muy distintos; entre otras cosas, están involucrados en mucho gasto de inversión. Entonces, podría argumentarse el caso de que la caída en el precio del crudo es menos expansiva de lo que solía, e incluso, que sea contractiva.

Esto apenas es una primera inspección cruda. Pero quizás estén operando más cosas que el simple efecto de los términos de intercambio.

Twitter: @NYTimeskrugman