Opinión

¿Por qué ha crecido el empleo?

 
1
 

 

¿Por qué ha crecido el empleo?

El empleo formal creció en los últimos 12 meses a un ritmo anual de 4.0 por ciento, según cifras del IMSS, a pesar de que la economía lo hizo a una tasa que está apenas por arriba de 2.0 por ciento.

Sin embargo, esa no es historia nueva. La economía creció en 2015 a una tasa de 2.5 por ciento mientras que el empleo formal lo hizo a 4.3 por ciento. En 2014 las cifras fueron de 2.2 y 3.5 por ciento, respectivamente. Y en 2013 de 1.4 y 3.5 por ciento, en cada caso.

Los datos son inequívocos: el empleo formal está creciendo más rápido que la economía.

¿Cuál es la razón de esta diferente dinámica?

Hasta ahora no he encontrado respuestas contundentes, pero se pueden elaborar algunas hipótesis. La principal tiene que ver con la formalización.

De acuerdo con datos del Inegi, entre el segundo semestre de 2013 y el mismo periodo de este año el empleo total de los asalariados creció a un ritmo de 2.4 por ciento al año mientras que el de los asalariados que laboran en el sector formal lo hizo a 3.8 por ciento.

Los datos de los asalariados totales son mucho más cercanos al ritmo de crecimiento económico mientras que los que laboran en la formalidad crecieron más.

Sea por la eficacia de la fiscalización –sobre todo del IMSS– o por los incentivos de la formalidad, el hecho es que los datos sí parecen responder a la idea de que la formalización explica en buena medida este proceso.

La formalización se ha acompañado de un incremento de los salarios reales, pequeño pero visible, que es del orden de 4.6 por ciento para el trienio que estamos analizando.

La formalización genera dos efectos indirectos que tienen repercusiones en el gasto de los hogares: el primero es que en la medida que ofrecen ingresos estables, generan mayor certidumbre a las personas que se formalizan; el segundo es que la existencia de documentos que respaldan los ingresos de los asalariados dan acceso al crédito en una medida que no tenían previamente.

La masa salarial real del sector formal creció en 17 por ciento para los tres años que estamos considerando.

Pensando en lo que representa este monto, considere que las erogaciones totales a los asalariados formales ascendieron el año pasado a 1.81 billones de pesos. Un crecimiento de 17 por ciento en términos de valores de 2015 implica 308 mil millones de pesos adicionados al poder de compra de los hogares.

Agregue a ese monto el efecto indirecto del crédito y se explicará el porqué las tiendas de autoservicio o las departamentales están vendiendo más.

La clave para que en el entorno internacional complejo en el que nos movemos la economía mexicana no se caiga y se mantenga con crecimiento de entre 2.0 y 3.0 por ciento es que el empleo formal no pierda el paso.

Uno de los elementos que debe permitirlo es que la industria norteamericana se recupere y que exportemos más. Ayer se dio a conocer que en septiembre creció 0.1 por ciento. Parece muy poco, pero había caído 0.5 por ciento en agosto.

Si en Estados Unidos la industria consolida su cambio de tendencia, tendríamos un panorama que nos permitiría ser más optimistas respecto al futuro del empleo en nuestro país.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
¿Podrían fallar las encuestas en la elección de EU?
No satanizar la deuda
Nuestra esquizofrenia