Opinión

¿Por qué el Brexit le afecta más a México que a otros países?

 
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Brexit (Reuters)

Después de que se hizo pública la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea, la mayoría de los mercados financieros y de divisas comenzaron a reaccionar de manera negativa, y México no fue la excepción.

El saldo en los mercado globales de divisas fue el siguiente: respecto al dólar estadounidense el dólar canadiense cayó 1.5 por ciento, el euro menos 2.2 por ciento, la libra esterlina menos 7.9 por ciento, el yen japonés subió 3.5 por ciento, el peso argentino retrocedió 3.6por ciento, el real brasileño menos 1.3 por ciento, el peso chileno menos 1.5 por ciento, el yuan chino menos 0.7 por ciento, el peso colombiano menos 1.5 por ciento y el peso mexicano menos 2.9 por ciento. Ante estos datos, surge obligadamente la pregunta ¿Por qué a México le afecta más el Brexit en su tipo de cambio que a otras naciones?

Uno pudiera pensar que es por el 'enorme' volumen comercial entre nuestro país y el Reino Unido, pero la respuesta es negativa. En 2015 México le exportó a dicha nación mercancías por 1.967 miles de millones de dólares (mmdd), cantidad que representó apenas 0.5 por ciento del total de las ventas al exterior de nuestro país. En los primeros cuatro meses de 2016 las exportaciones de México a Reino Unido suman 1.106 mmdd, lo que representa 1.0 por ciento del total de exportaciones de nuestro país.

Respecto a las importaciones de México provenientes del Reino Unido, vemos un volumen similar. En 2015 nuestro país realizó importaciones provenientes de dicha nación por 2.344 mmdd, cifra que representó 0.6 por ciento del total. En los cuatro primeros meses de 2016 las importaciones de México originarias de Reino Unido suman apenas 0.672 mmdd, lo que representa 0.6 por ciento del total de importaciones hechas por México en el periodo.

¿Quién gana o quien pierde más del Brexit en términos de comercio exterior? Pues de entre México y Reino Unido parece que este último es el que pierde más ya que en 2012 México registró un superávit comercial bilateral de 211.8 millones de dólares (mdd), en 2013 tuvimos un déficit de 1.070.3 mmdd, en 2014 registramos un déficit de 707.7 mdd, en 2015 tuvimos otra vez un saldo negativo de 377.2 mmdd y en los primeros cuatro meses de 2016 tenemos un superávit de 433.4 mdd. De esta manera, en el acumulado de 2012 a la fecha, México tiene un déficit comercial con Reino Unido de 1.510 mmdd. Aunque cabe hacer énfasis en que el volumen de comercio entre México y Reino Unido es poco significativo.

¿Entonces, por qué tanto ruido en México respecto al Brexit si los intercambios comerciales son tan bajos? ¿Por qué nos afecta tanto?

¿Por qué se dice que el dólar puede llegar arriba de 20 pesos en los próximos días (de hecho ya el dólar alcanzó 19.3472 pesos por dólar en su cotización interbancaria el viernes 24 a la 1.00 am)?

Parte de la razón de este comportamiento es la enorme cantidad de capitales extranjeros que se encuentran invertidos en México en instrumentos de deuda de corto plazo y en acciones que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. De acuerdo con cifras del Banco de México, al 31 diciembre de 2015 la tenencia de valores gubernamentales por parte de residentes en el extranjero era de 2.125 billones de pesos y al 15 de junio dicha cantidad ascendía a 1.930 billones, lo que implica una disminución de 9.2 por ciento en casi seis meses, y además significa que los extranjeros aún tienen en México unos 101.921 miles de millones de dólares en Cetes al tipo de cambio actual. De esta manera vemos que la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros representa 57.5 por ciento del total de nuestras reservas internacionales.

Esto implica que ante cualquier acontecimiento internacional que provoque que los inversionistas busquen refugio en activos seguros como el dólar o el yen japonés, pues aún quedan muchos miles de millones de dólares que podrían fugarse del país ocasionando con ello la caída del peso, tal como ha venido sucediendo de manera casi ininterrumpida desde abril de 2013, cuando el tipo de cambio estaba en 12.1411 pesos por dólar.

¿Cómo podríamos hacer entonces para que México fuera menos vulnerable ante los acontecimientos extranjeros tales como el Brexit y la amenaza de alza en las tasas de interés por parte del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed)? Pues una alternativa muy poco aconsejable es aumentando la tasa de interés de referencia por parte del Banco de México. Y señalo que esta no es una buena opción porque no resuelve el problema de fondo y lo que se provoca es que de manera momentánea regresen los capitales golondrinos a buscar un mayor rendimiento, además de que haría más lento nuestro crecimiento económico por su impacto negativo en la inversión productiva, el consumo privado, la construcción y en el gasto público (al tener que pagar más intereses por la deuda pública).

La verdadera alternativa para que seamos menos vulnerables ante los choques externos consiste en generar nuestras propias fuentes de divisas de manera que seamos menos dependientes de la entrada de flujos de inversión extranjera de cartera, lo que implica ser superavitarios en nuestra balanza comercial y buscar una mayor atracción de inversión extranjera directa (en empresas).

De hecho, vale la pena mencionar en este momento que la razón por la cual el tipo de cambio no llegó a 20 pesos por dólar el viernes 24 de junio fue porque ante la concreción del Brexit se hace altamente probable que la Fed ya no aumene su tasa de interés de Fondos Federales en lo que resta del año, por lo que la presión sobre el peso ejercida por esta variable disminuyó sustancialmente.

Es así que México debería trazarse la meta para el mediano plazo de aumentar considerablemente sus exportaciones, aumentando el grado de contenido nacional en éstas, de manera que el aumento de nuestras ventas al extranjero se traduzca en una balanza comercial cada vez más favorable.

En 2012 México registró una balanza comercial total superavitaria en 18.4 mdd, para 2013 fue deficitaria en 1.195 mmdd, en 2014 fue desfavorable en 3.065 mmdd y en 2015 se llegó a un déficit comercial de 14.609 mmdd. En los primeros cuatro meses de 2016 el déficit comercial suma ya 6.064 mmdd, por lo que la expectativa es que cerraremos este año con un desequilibrio comercial de unos 18 mmdd.

Efectivamente, gran parte del deterioro comercial se debe a la caída en el precio de petróleo, pero también es cierto que las exportaciones manufactureras han estado estancadas y recientemente han comenzado a caer. En 2015 este tipo de exportaciones crecieron apenas 0.7 por ciento y en los primeros cuatro meses de 2016 ya muestran una caída acumulada de 4.3 por ciento.

Es muy importante insistir en que México debe aprovechar lo depreciado que está el peso para salir a buscar nuevos mercados de exportación y limitar sus importaciones, sobre todo las que vienen del continente asiático, región con la cual tuvimos un déficit comercial de 119.500 mmdd en 2015 y ya tenemos un desequilibrio comercial de 38.555 mmdd en los primeros cuatro meses de 2016. De hecho el déficit comercial con Asia ya registra un aumento de 6.5 por ciento en lo que va del año, por lo que reafirmamos que la relación comercial con Asia es un problema crónico que simplemente no se atiende y es causante de muchas de nuestras debilidades como nación.

El gran problema en todo esto es que ante los recortes al gasto que ha decretado el gobierno federal, es que los apoyos a la exportación a través de Proméxico son prácticamente inexistentes, por lo que a menos de que cuenten con apoyos de los gobiernos estatales, las empresas están solas en sus intentos de incursionar en los mercados extranjeros.

A manera de conclusión, lo que podemos señalar es que México seguirá en la montaña rusa de los mercados financieros, con efectos mucho más severos que los que sufrirán otras naciones, y esto será así mientras sigamos siendo un país dependiente de la inversión extranjera de cartera. Esta situación no se resolverá en el corto plazo, por lo que tendremos mucha volatilidad en los próximos meses, pero lo que sí se puede hacer es comenzar a trabajar en un plan serio que busque convertir a México en una potencia exportadora. Tenemos la planta productiva para hacerlo, el talento y la capacidad, lo que falta son apoyos y compromiso por parte de los empresarios que desconocen de la materia.

El autor es director General GAEAP.

Correo: alejandro@gaeap.mx

www.gaeap.mx


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