Opinión

Por la 'argentinización' del cine mexicano

    
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Relatos Salvajes

Hace unas semanas, el papa Francisco aseguró que Argentina está en riesgo de mexicanizarse. La advertencia sonó tenebrosa. ¿Tacos de bife de chorizo, dulces poblanos en vez de alfajores, la cara de Evita reemplazada por la de Carmen Salinas? Entiendo que Don Paco se preocupe.

Mientras tanto, en México, donde cualquier crítica internacional nos cae en el hígado, reaccionamos como si el Vaticano nos hubiera excomulgado en masa. Mientras le declarábamos la guerra online al Papa, tuve el gusto de ver Relatos Salvajes, la película que representó a Argentina en el Oscar. Salí del cine como los niños de Six Flags: no dejé de sonreír hasta el día siguiente. Según Francisco, Argentina debe evitar mexicanizarse. Después de ver Relatos Salvajes, yo creo que el cine mexicano debería argentinizarse.

Compuesta de seis cortometrajes hilados por el resentimiento social y la venganza, la cinta tiene la inteligencia de utilizar como inspiración no tanto los problemas, sino el estado de ánimo de Argentina. No hay menciones al kirchnerismo ni a algún escándalo político reciente.
Ningún personaje ancla la narrativa al 2015. No se trata de un producto evidentemente coyuntural, como La dictadura perfecta, cuyos temas ojalá caduquen en el 2018. Relatos Salvajes es una película nacional: el reflejo de un país harto de su burocracia, hasta la madre de su inequidad social, siempre a un pelo de estallar. Como lationamericano, muchos de los cortos (Bombita, La propuesta) me parecieron trasladables a México. Disfruté ver a los personajes actuar (reaccionar) como a mí y a tantos otros nos gustaría cuando, por ejemplo, la grúa se lleva nuestro coche o cuando en una oficina burocrática nos tratan como cucarachas.

Más que profunda o compleja, Relatos Salvajes es una experiencia
–digamos– epidérmica: el equivalente a una cachetada o un pellizco de monja. Y sin embargo, entretiene mientras nos ofrece seis polaroids de un país en estado de ebullición; sin pontificar, sin caer en narrativas didácticas y sin alusiones directas a ningún problema en específico. Relatos Salvajes fotografía una atmósfera, no denuncia un instante histórico. Qué refrescante. Y qué distinto al cine mexicano.

Exceptuando el éxito en el extranjero de Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro, por lo general el cine mexicano parece estar dividido en obras artísticas e incómodas, merecidamente exitosas en festivales, que reflejan el rostro más brutal de nuestro país (pienso en Heli, de Amat Escalante) o películas comerciales donde lo único mexicano es el idioma: los actores parecen europeos, el Distrito Federal tiene pinta de Miami y las situaciones son dignas de un capítulo de Friends. Hay pocas cintas como Relatos Salvajes, narradas desde un México verosímil o reconocible, capaces de abordar nuestra realidad de forma honesta, y además entretener sin reservas.

Hace algunos años tuvimos la suerte de contar con películas como La ley de Herodes o Y Tu mamá también, que hablaban de los males nuestros con franqueza, sin discursos coyunturales, mientras llenaban cientos de salas. Hoy en día de repente se cuela uno que otro producto que camina esa delgada línea entre la realidad y el entretenimiento, como la magnífica Los insólitos peces gato o Halley, pero son garbanzos de a libra.

La prueba del éxito de las películas comerciales conectadas con el ánimo del país es Nosotros los nobles, una comedia hecha y derecha que habla de la desigualdad social desde una perspectiva chusca: mirreyes obligados a vivir sin privilegios. Independientemente de lo que opinemos de ella, la premisa es ingeniosa. No es necesario hablar del PRI, Peña Nieto o Ayotzinapa para hacer una obra que refleje la atmósfera de nuestro país.

Como válvula de escape o reflejo, el cine tiene la capacidad de retratar nuestras broncas sin señalar culpables o subrayar problemas específicos. Entretener tampoco es pecado. Relatos Salvajes lo sabe. Ojalá aprendamos la lección y nos argentinicemos, aunque sea tantito. 


​Twitter: @dkrauze156

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