Opinión

Políticamente radioactivos

 
1
 

 

Enrique Peña Nieto

Un suicidio político masivo. Negociando la presidencia en el 2018. Crisis política que está impactando la gobernabilidad. Desorden y confusión que afecta la credibilidad de la implementación de las reformas. ¿Qué le pasa al presidente?

¿Perdió control sobre la transición del 2018? ¿Quién manda ahora? Son comentarios e interrogantes que se escuchan no solo en los pasillos de la clase político y de los medios de comunicación, pero también la empresarial.

Y sí, hay grupos, especialmente políticos y sus partidos que pudiesen ver en la debilidad del presidente Enrique Peña Nieto, la oportunidad de llenar los vacíos de poder en el 2017, 2018, 2021, 2024. Y obviamente, uno de los más beneficiados del desorden es Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena, porque como dice su nuevo spot: “Si antes todo iba mal, ahora las cosas empeoraron”. Y en este momento, parecería que tienen razón.

No se le puede achacar toda la responsabilidad la crisis económica, las protestas magisteriales, pésimos resultados electorales, brotes de violencia en algunas partes del país, percepción de corrupción, y una pésima estrategia de comunicación al presidente. Pero lo que sí es preocupante es la aparenta incapacidad del equipo del presidente de reaccionar ante las nuevas y viejas crisis.

Y tal vez estamos ante una situación de “House of Cards” en donde el Presidente Frank Underwood no enseñaba sus cartas hasta que sabía que debilitaba o sacaba del juego a sus contrincantes.

Pero hasta la fecha el presidente Peña y su equipo no ha dado señales de ser maquiavélicos-ni ser estudiantes de Underwood. La pregunta es ¿la situación de debilidad del gobierno federal se debe a su incapacidad o están enfrentando a un extraordinario enemigo político?

Observando a los detractores de este gobierno parecería que el problema tiene que ver con la incapacidad.

¿Es incapacidad o perdió control de su gobierno?

Porque esto nos lleva a una gran lección para todos y un mantra para los futuros presidentes: “No permitir que los subalternos compitan y asuman que te van a reemplazar, permitiendo que sus intereses gobiernen sus acciones. Tu debilidad es la hace crecer sus ambiciones de que te pueden reemplazar y se les olvida que su futuro está intrínsecamente ligado a tu éxito. Si tu fracasas, también se hundirán ellos”.

Tal vez el presidente está acorralado por la realidad del país y ya no tiene ya espacio político. Pero dos eventos de esta semana son ejemplos de lo que parecería incapacidad del equipo. Veamos el nombramiento del nuevo Presidente del PRI Enrique Ochoa, quién antes de dejar el cargo como director de la Comisión Federal de Electricidad anunció el incremento del costo de la electricidad, contraviniendo por completo el discurso de los beneficios de la reforma energética. Ahora, el nuevo presidente del partido oficial le dio a AMLO otro spot político para la campaña presidencial donde resalta que “ofrecieron bajar los precios de la gasolina y electricidad y fue todo lo contrario, MINTIERON”.

Esta semana el presidente Peña, ante el gobernador Rubén Moreira, aseguró en Coahuila han caído los delitos y violencia hasta en 60 por ciento. Seguramente esto le rebotará negativamente al Presidente cuando las confesiones de un testigo en un juicio en Texas señalan que el exgobernador Humberto Moreira, hermano del actual gobernador de Coahuila, protegió Zetas durante su mandato.

¿Porque exponer al presidente a que lo golpean y lo cuestionen aún más? Hay pasos que pudiera tomar este Presidente para rescatar parcialmente su gobierno: Un gabinetazo para sacar del gobierno a aquellos que quieren ser candidato, no solo tomar pasos tímidos para asegurar que no vaya a ver impunidad en los casos de los gobernadores priistas salientes, sino, investigar y pedir el desafuero de gobernadores antes de que dejen el poder, incluyendo gobernadores que no enfrentan reemplazo hasta el 2018. El presidente le urge poner sobre la mesa un anteproyecto de ley donde legisladores locales y federales ya no podrán escudarse detrás el fuero.

Para algunos observadores el PRI y los allegados al presidente Peña están políticamente radiactivos y su futuro será la congeladora en el desierto de las parias políticas. Y sí, el legado del presidente Peña será bueno, catastrófico a cómo van las cosas.

Twitter:@Amsalazar

También te puede interesar:

La trampa del poder

Naftexit y los tres amigos

La negociación con la insurrección