Opinión

Pokemonizando a los Moreno Valle

   
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El Instituto Nacional Electoral ordenó al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, y a la revista Líderes Mexicanos, suspender la publicidad en donde se aprecia el rostro del panista y la leyenda "el nuevo presidenciable". (Cuartoscuro)

En la modesta carretera que va de Los Mochis a El Fuerte, en Sinaloa, en agosto pasado un anuncio contrastaba en ese rural ambiente. En medio del verde paisaje se veía al gobernador Rafael Moreno Valle en la portada de la revista Central.

Salvo las vacas que por ahí pastaban, todo mundo sabe que ese no era un anuncio de una publicación de sociales; todo mundo sabe que en realidad se trata de propaganda política –sí, de esa que está prohibida– disfrazada de promoción de una revista.

Si en aquellas semanas esa propaganda fue colocada en tan remota locación –a mil 600 kilómetros de Puebla, tierra del gobernador (nunca mejor dicho)–, no podemos ni imaginar dónde más hubo anuncios del panista poblano.

Usted seguramente vio alguno de esos espectaculares. Porque eran cientos. Una fuente me dijo que rondaban el medio millar.

El lunes pasado, en la autopista que separa a Guadalajara de su aeropuerto, en un tramo de menos de diez kilómetros conté cinco anuncios de la revista Líderes que tiene en su portada a… exacto: a Moreno Valle.

Uno de esos anuncios era luminoso (de foquitos, no vayan a pensar otra cosa), y se extendía a lo largo de los seis carriles de esa transitada carretera.

Al aterrizar en la Ciudad de México, en la zona de equipaje, un sexto anuncio de estos sonreía (es un decir) a los recién llegados. Y al salir del Benito Juárez, otro del tipo luminoso (de foquitos) cubría el largo pasillo que separa a la terminal aérea del estacionamiento.

Si cualquiera puede contabilizar en unas cuantas horas siete anuncios de Moreno Valle, ¿cuántos habrá desplegado el gobernador? Porque no nos va a decir el panista que él nada sabe de esa ubicua publicidad, ¿verdad?

Por cierto, dicen los que saben de estos menesteres que uno no falla si calcula en 50 mil pesos la renta promedio de cada uno de esos chunches (los espectaculares). Y que para más datos se debería preguntar a una agencia de publicidad de Monterrey.

¿Que a dónde voy con tanto detalle de la pesadilla de estarse encontrando al heredero de Elba Esther por todos lados? A una propuesta muy concreta.

Si esperamos a que el Instituto Nacional Electoral sea el único que ande cazando abusos, nunca vamos a acabar. Los pillos siempre van a apostar a las limitadas capacidades de los árbitros. Entonces, ¿y si mejor entre todos le ayudamos a los árbitros?

En estos tiempos del crowdsourcing, de proporcionar entre todos información, alguien debería diseñar una pequeña, y sencilla, plataforma digital para ubicar a los Moreno-Valle-Anuncios.

En pocas palabras, antes que exigirle al INE que recorra todo el país para contabilizar el tamaño del abuso de este esquema de propaganda con tufo fraudulento, si existiera una sencilla plataforma la ciudadanía podría tomar foto y georreferenciar cada uno de los anuncios de esta mascarada con los que se tope en el camino. Algo así como jugar a cazar Pokemones, me dijo un amigo al que le comenté el asunto.

Porque el INE puede decretar, como de hecho ya lo hizo, medidas cautelares sobre estos anuncios, y evaluar durante meses las pruebas y las evidencias para decretar si amerita una multa que el TEPJF, previsiblemente, le echará abajo. Eso es lo formal.

Pero si entre todos juntamos fotos y localización de los Pokemorenovalles, seguro le será más difícil al político, y a su palero publicitario, hacerse el que nada supo de esa burda maniobra de la que se enteran hasta las vacas.

¿Alguien se anima a diseñar algo así? ¿Alguna mejor idea?

Twitter: @SalCamarena

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