Opinión

¿Podría ocurrir
una devaluación?

Los movimientos alcistas recientes del dólar tienen dos causales principales: el alza generalizada del dólar y la caída en los precios del petróleo.

El alza del dólar contra la mayoría de las divisas proviene de la coincidencia de la terminación de los programas de creación de dólares de la Reserva Federal (Fed), con la creciente creación de dinero de otros bancos centrales. Cuando la fuente de la liquidez provenía de los programas de compras de activos de la Fed el efecto era una depreciación generalizada del dólar que hacía subir a los precios de las materias primas y de los hidrocarburos.

Ahora la fuente de la liquidez proviene de la creación de medios de pago que están realizando otros bancos centrales. La creación de yenes o de euros y las reducciones de tasas de interés que están efectuando otros bancos centrales hacen subir al dólar contra todas las divisas, lo que tira a los precios de las materias primas. Esto genera una inflación global inusualmente baja, lo que hace más difícil que la Fed eleve sus tasas, ya que de hacerlo, provocaría un disparo adicional del dólar, acentuando la pérdida de competitividad de las mercancías americanas. La Fed tiene ahora el problema de no poder aumentar sus tasas sin que afecte sensiblemente la actividad económica y los términos de intercambio por el posible encarecimiento adicional del dólar.

En cuanto a la caída de los precios del petróleo, el mercado internacional ha observado una acentuada tendencia bajista desde el pasado junio, Esto se explica, en parte, por el efecto que se está dando en los mercados ante el hecho de que la fuente de la liquidez proviene ahora de monedas distintas al dólar y por la sobreoferta de producción global que se estima en más de dos millones de barriles diarios.

La debilidad de la demanda de la zona Euro y la desaceleración de China, impactan en una menor demanda global. Además, en los últimos tres años hemos visto un boom de extracción de hidrocarburos en Estados Unidos (EU) y Canadá. La importación de crudo ha bajado en EU de nueve a 7.5 millones de barriles.

Arabia Saudita inició en octubre pasado la guerra de precios al anunciar públicamente una primera revisión a la baja. A principios de noviembre los sauditas avisaron de una segunda revisión de precios.

Esta guerra de precios va encaminada a sacar del mercado a miles de productores pequeños de Estados Unidos y Canadá, quienes son los que están provocando la sobreoferta. Arabia Saudita ha estado perdiendo mercado por esta circunstancia, y por eso está actuando así.

La OPEP anunció el 27 de noviembre que las cuotas de producción se mantendrán intactas en 30 millones de barriles diarios por los siguientes meses. La reacción en el mercado spot internacional fue negativa.
El peso se ha venido depreciando menos que la gran mayoría de las divisas pero en los últimos días la debilidad del peso se ha acentuado conforme se debilita el precio del petróleo.

¿Pudiéramos estar al borde de una devaluación? Definitivamente no. El peso ya se ajustó, por las circunstancias descritas, y puede depreciarse un poco más en estos días, pero no hay una razón de peso para que esta depreciación sea mayor y permanente.

El margen de maniobra que tiene el Banco de México para actuar es amplísimo. Es probable que arriba de 14 pesos empiece a tomar algunas medidas, para no generar un círculo vicioso de devaluación-inflación. Una de esas medidas pudiera ser relanzar el programa de subastas de dólares.

Del lado de las disponibilidades de dólares las reservas internacionales se ubican en el nivel más alto de la historia: 192 mil millones de dólares. De manera adicional se renovó recientemente la línea de crédito contingente por 70 mil millones que se tiene con el FMI. Del otro lado el monto total del crédito externo del gobierno asciende a 120 mil millones. También Banxico pudiera empezar a aumentar sus tasas de interés para propiciar un fortalecimiento del dólar. La tasa a un día está hoy en el menor nivel de la historia, en 3.0 por ciento anual. Por todo esto, recomendamos no exaltarse ni tomar decisiones precipitadas que siempre salen muy caras.

Twitter: @ErnestoOFarrill