Opinión

Pobre Veracruz

   
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Javier Duarte. (ilustración)

Uno a uno los priistas repetían la frase “demasiado tarde” y así es, porque si Javier Duarte hubiera pedido licencia al inicio de las campañas electorales en Veracruz, el PRI hubiera tenido grandes posibilidades de ganar, ya que Héctor Yunes Landa sólo perdió por 4.63 por ciento de los votos.

Pero el hubiera no existe y esta decisión tardía sólo preocupa más a los del tricolor, ya que consideran que puede llevarlos a una ruptura, sin reflectores, como actúan ellos, y les genera desconfianza en su propio partido.

Varios comentan que no entienden por qué el dirigente nacional Enrique Ochoa urgió a la bancada de su partido en Veracruz a procesar la separación de Javier Duarte como gobernador, y exhortó a las autoridades federales a continuar la investigación de su caso.

Y sobre todo temen por cómo y hasta dónde llegue la ofensiva de Duarte de Ochoa, porque una cosa tienen clara: el próximo lunes en Televisa inician en serio las acusaciones contra el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, y algunos aseguran que los expedientes contra él estarán bien sustentados.

Incluso desde ayer iniciaron las invitaciones para no perderse el noticiero de Carlos Loret el próximo lunes, ya que aseguran valdrá la pena, pues pasaron de la defensiva a la ofensiva.

De cualquier forma la defensa de Javier Duarte es tardía, porque aunque tenga verdaderos obuses en contra de Yunes Linares, ya la opinión pública tiene una muy mala percepción sobre él y en los medios de comunicación su información perderá importancia rápidamente.

Pero lo que preocupa a propios y extraños es el estado de Veracruz con altos niveles de endeudamiento, de incidencia delictiva y muy cerca de la ingobernabilidad, con procesos legales tan absurdos como una transmisión de poderes, en la que te tardas seis meses y se presta hasta para una petición de licencia 48 días antes de que el gobernante electo tome protesta.

Pero en este estado, además de todo lo que hay que mejorar, también vienen elecciones en junio próximo para los 122 presidentes municipales, y en 2018 para renovar la gubernatura.

Miguel Ángel Yunes apostó gran parte de su capital desde la campaña electoral a meter a Javier Duarte a la cárcel. Hasta ahora ha avanzado en ese sentido, pero el desgaste para él también ha sido terrible, ya que tiene varias denuncias en su contra y además se ha peleado con varios priistas, como el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, quien ayer dijo que cuando le hablan de corrupción se acuerda del gobernador electo.

OTRO CASO NO ACLARADO DE CORRUPCIÓN
Horas de tensión vive Martín Orozco. Resulta que los magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le están haciendo sudar la gota gorda. Ayer miércoles, desde muy temprano, corría la versión de que por fin el Tribunal daría su fallo sobre la elección de Aguascalientes, pero llegó la noche y no pasó nada.

Desde luego, sus adversarios interpretaron que las cosas están difíciles para él. Según ellos, aunque el ministro Salvador Nava anunció en su Twitter, a las 11:48, que estaba ya reunido con sus colegas, Orozco no las tiene todas consigo, razón por la cual se habría optado por sacar el tema de la sesión correspondiente al día de ayer.

Sin embargo, sus aliados aseguran que no hay motivo de preocupación, pues no hay ningún elemento que ponga en duda su victoria. Lo cierto es que el Tribunal Electoral tiene preocupado a Orozco, mucho más que el tema de los terrenos municipales que desincorporó cuando era presidente municipal de Aguascalientes, y luego vendió a sus familiares.

Twitter: @ginamorettc

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