Opinión

Plantea 2018 grandes desafíos en Propiedad Intelectual

10 enero 2018 5:0
 
1
 

 

Marca registrada

Suelo al inicio de cada año revisar el artículo del previo para constatar las indiferencias que el ciclo terminado nos dejó, y renovar los retos que el nuevo nos plantea. Para este 2018, casi sin desearlo, el escenario de la lista de tareas para nuestro país se ha modificado sustancialmente, por virtud de los posicionamientos que tres grandes tratados internacionales, en proceso de negociación, han producido en estos meses.

Por una parte, por el enfrenón que sufrió el TPP en cuanto Trump asumió la presidencia y Estados Unidos confirmó su salida del acuerdo.
Si bien los restantes países han expresado su deseo de continuarlo, el retiro temprano de la quinceañera de la fiesta replegó también a los chambelanes. El TPP contenía la batería de reglas de Propiedad Intelectual más ambiciosa en la historia de los acuerdos internacionales y llevaría a una modernización total de nuestro sistema. Sin ese aliciente, México tendría que revisar, este mismo año, que es rescatable del acuerdo para el propio beneficio de los usuarios intensivos de derechos de patentes y marcas.

Otro de los efectos especulativos sobre nuestra ley interna está dado por la renegociación en curso del TLCAN, que hasta donde sabemos rescata algunos de los compromisos del TPP. También, en este caso, el eventual cierre del convenio tendría un efecto modernizador de nuestras leyes internas en la materia, con una cargada influencia hacia la parte de observancia, esto es, los procedimientos dispuestos para hacer efectivos los derechos.

Por otro lado, la negociación que nuestro país sostiene con la Unión Europea, para escalar sus acuerdos previos hacia un tratado completo de libre comercio, aunque de modo moderado, también plantea algunas consecuencias beneficiosas para el reconocimiento y protección de derechos de propiedad intelectual. En particular, en el caso de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen, la sola negociación del Tratado ha generado ya que la iniciativa de reforma a la ley para incluir estas figuras sea aprobada en el Congreso y esté próxima a ser promulgada. No importa, si nuestro sistema solo se moderniza a fuerza de la exigencia de sus contrapartes comerciales, bienvenidas sean las presiones.

Por lo que hace a los pendientes legislativos que procede reeditar para este 2018, encabeza la lista la ley para proteger expresiones de folclor y conocimiento tradicional. Ambas piezas legislativas están más que justificadas, a la luz de las reiteradas violaciones de que son objeto estos dos tipos de creaciones culturales tan sensibles de nuestras comunidades indígenas. Además, una ley para combatir la competencia desleal, de tan obvia utilidad en otras jurisdicciones, podría ser un factor de lucha contra la informalidad y de protección a las industrias pequeñas, que luce como urgente en complemento a la legislación de Propiedad Intelectual.

De pasadita, urge rediseñar el esquema de lucha antipiratería en todos los frentes, así como el rol de patentes como detonante de nuevas empresas de base tecnológica, asegurando en ley los apoyos que esas tecnologías requieren para su experimentación y posible llegada al mercado.

Correo: mjalife@jcip.mx

También te puede interesar:
Google y el agujero negro de la indexación
Difieren cierre de tratado por nombres de quesos
Confronta derechos de autor renegociación de TLCAN

Sign up for free