Opinión

Pienso que se equivocó Banxico

 
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Pienso que se equivocó Banxico.

El Banco de México sacó el hacha. Actuó sin miramientos y decretó un alza de medio punto en su tasa de referencia, para llevarla a 6.25 por ciento.

Aunque el consenso del mercado consideraba que el incremento de medio punto era la opción más viable, el comportamiento de la inflación en la segunda quincena de enero podría haber hecho pensar que tal vez era mejor un incremento más leve, de un cuarto de punto.

Tras el aumento de los precios de las gasolinas y del gas LP, el índice de precios al consumidor tuvo un incremento de 1.51 por ciento en las primeras dos semanas del año.

La Secretaría de Hacienda argumentó que se trataba de un impacto de una sola vez y los hechos parecieron darle la razón, pues la inflación de la segunda quincena de enero fue de sólo 0.24 por ciento.

Sin embargo, el Banxico no pareció tomar en cuenta esta circunstancia y decidió que era mejor curarse en salud.

El argumento es que el alza de medio punto tiene como objetivo “anclar las expectativas de inflación”.

Esperaremos que se revelen las minutas de la Junta para observar con más detalle los argumentos esgrimidos. Sin embargo, tengo dudas de que este incremento baste para anclar esas expectativas.

De hecho, se dejó abierta la puerta para que haya alzas posteriores al señalar que se realizarán “los que se juzguen convenientes para este año”.

Algunos intermediarios, como Citibanamex, ubican que a lo largo de 2017 habrán de aplicarse nuevas alzas, para llevar la tasa hasta 7.5 por ciento, es decir, todavía 1.25 puntos porcentuales por arriba del nivel actual.

Hace un año la tasa de referencia del Banxico era de 3.0 por ciento, de manera que, con el incremento de ayer, más que se duplicó, y creo que no ha existido una respuesta equiparable por parte de la inflación ni tampoco del tipo de cambio.

Como en el caso de los antibióticos, un incremento de tasas que no tiene la respuesta adecuada, va perdiendo eficacia.

Y en la misma analogía, puede tener efectos secundarios indeseables, que en este caso es un impacto negativo sobre el crecimiento económico.

Le comentamos ayer en este espacio que el mercado interno tiene un crecimiento que se desacelera. Con mayores costos del crédito va a acentuarse esta tendencia y la desaceleración puede convertirse en freno.

Pero, además, al presionar hacia arriba los costos de la deuda pública, obliga a un mayor ajuste del gasto programable para conseguir la meta del superávit primario, lo que acabará también afectando negativamente el crecimiento.

Quizás usted esté pensando que, de acuerdo al mandato constitucional, el Banxico sólo tiene que poner su foco en la inflación. Correcto, pero lo que no puede hacer es abstraerse de lo demás.

La Reserva Federal apenas ha incrementado sus tasas en 0.5 por ciento de diciembre de 2015 a la fecha, mientras que Banxico lo ha hecho en 3.25 por ciento. Imagine cuando la Fed empiece a aumentar en serio su tasa ante el riesgo de un mayor déficit fiscal en Estados Unidos.

Qué bueno que tenemos un Banco Central autónomo. Cierto. Pero hay que estar conscientes de que la autonomía no es sinónimo de infalibilidad.

Twitter: @E_Q_

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