Opinión

Peso mexicano: una de las monedas más golpeadas en 2016

 
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ME. ¿Apuntalará la autoridad a nuestro peso?

La semana que concluyó el 17 de junio fue una muy mala para el peso mexicano, ya que el tipo de cambio llegó hasta los 19.00 unidades por dólar en su cotización intradía, su nivel máximo histórico. Ante esta situación, las autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como diversos analistas, han salido a decir que no hay nada de qué preocuparse ya que la economía mexicana tiene fundamentos sólidos, y que el alza en el dólar es un fenómeno temporal ocasionado por el nerviosismo ante la posibilidad de que la Gran Bretaña deje la Unión Europea (Brexit) y por la expectativa de alza en la tasa de interés por parte del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED).

Sin embargo, la gran pregunta es ¿porque estos dos fenómenos externos parecen impactarle más al peso mexicano que a otras divisas?

En GAEAP hicimos un análisis de la evolución del tipo de cambio de un total de 20 monedas respecto al dólar estadounidense, y encontramos que en el periodo del promedio de diciembre de 2015 al promedio de los 17 primeros días de junio de 2016, el peso mexicano es la segunda moneda que más se ha depreciado frente al dólar, sólo superado por el peso argentino.

A continuación se presenta el listado de divisas que se han depreciado este año frente al dólar estadounidense (en paréntesis se indica el porcentaje de apreciación del dólar respecto a cada moneda en el periodo antes mencionado): peso argentino (23.8%), peso mexicano (9.3%), lempira hondureña (4.4%), peso uruguayo (3.8%), yuan chino (1.9%), rand sudafricano (1.2%) y rupia de la India (0.8%).

Ahora se presentan las monedas analizadas para las que el dólar ha perdido valor en el periodo de referencia: riyal saudí (-0.04%), lira turca (-0.1%), won surcoreano (-0.4%), dong vietnamita (-0.6%), sol peruano (-1.7%), peso chileno (-2.9%), euro (-3.4%), ringgit malayo (-4.2%), dólar canadiense (-6.0%), rublo ruso (-6.6%), peso colombiano (-7.7%), real brasileño (-10.3%) y yen japonés (-12.4%).

Queda claro pues que hay varios países latinoamericanos que han tenido un mejor desempeño de su moneda en lo que va de este año, y que es mentira que los fenómenos externos le estén afectando por igual a todas las divisas de los países en vías de desarrollo.

¿Entonces por qué los fenómenos externos le afectan más al peso que a la enorme mayoría de monedas si se supone que tenemos una gran fortaleza macroeconómica? La realidad es que no tenemos dicha fortaleza y por el contrario, existen cada vez más elementos de vulnerabilidad en la economía nacional que la autoridad federal no quiere reconocer.

Un primer punto de debilidad de la economía mexicana es el explosivo crecimiento de su deuda pública en los últimos años. En este sentido, tenemos que el saldo de la deuda bruta del sector público en pesos pasó de 5.496 billones de en diciembre de 2012 a 8.906 billones de pesos en abril de 2016, lo que representa un aumento de 62.04% equivalente a un incremento promedio mensual de 85.250 miles de millones de pesos (mmdp). De esta forma, tenemos que el saldo de la deuda del sector público ya alcanza el 48.2% del Producto Interno Bruto, y representa el 187% del Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado para el año 2016.

La irresponsabilidad con la que se ha aumentado el saldo de la deuda del sector público genera nerviosismo entre los inversionistas extranjeros, ya que ellos saben que al gobierno federal le cuesta cada vez más generar nuevas fuentes de recursos fiscales, y que por otra parte, por cada punto porcentual en que aumenta la tasa de interés en México, el costo financiero de la deuda del sector público aumenta en casi 90 mil millones de pesos, recursos que dejan de emplearse en construcción de infraestructura, combate a la pobreza, lucha contra la inseguridad, programas de apoyo a las exportaciones y a la productividad, entre muchos otros rubros que son fundamentales para los mexicanos.

En este contexto, no debemos olvidar que en marzo de este año, la calificadora Moody´s puso en perspectiva negativa la calificación de la deuda soberana de México.

Otro aspecto que hace a la economía mexicana más vulnerable que otras es el creciente desequilibrio en la balanza comercial. En relación a esto tenemos que en el año 2013 nuestro país registró un superávit comercial de 1.659 miles de millones de dólares (mmdd), para el año 2014 éste se convirtió en déficit de 3.065 mmdd, en el año 2015 dicho déficit creció explosivamente hasta los 14.609 mmdd y en los primeros cuatro meses de 2016 ya suma 6.064 mmdd.

Estos crecientes desequilibrios comerciales se deben a la caída de las exportaciones manufactureras de nuestro país, pero principalmente a la disminución en el precio del petróleo, lo que provocó que las exportaciones de productos petroleros pasaran de representar el 13.0% de las exportaciones totales en el año 2013, a ser apenas el 6.1% del total en 2015, para caer aún más y representar apenas el 4.1% en los primeros cuatro meses de 2016. Estos números implican que las exportaciones de productos petroleros pasaron de 49.481 mmdd en 2013 a 23.623 mmdd en 2015 a tan sólo 4.792 mmdd en el primer cuatrimestre de este año. Es lógico que esta menor entrada de divisas al país ha tenido un efecto en el tipo de cambio peso – dólar.

Un elemento adicional que provoca que el peso mexicano sea una de las monedas que más se ha depreciado frente al dólar es la mala imagen que el gobierno federal ha proyectado ante el mundo en el sentido de que en este país se tolera la corrupción, que está extendida por todos los órdenes de gobierno y que existe total impunidad. A diferencia de Brasil, que removió a su presidenta por un escándalo de corrupción, en el caso de México es extremadamente raro que algún político corrupto sea sancionado.

Para muchos el vínculo entre corrupción y flujo de inversiones puede resultar sorpresivo, pero de acuerdo con un estudio llevado a cabo por Devrim Dumludagon, publicado en septiembre de 2012 si existe una relación entre ambos y señala que “una de las explicaciones del bajo nivel de inversión extranjera en algunos países es el elevado nivel de corrupción que existe en ellos…la corrupción puede afectar cada sector y nivel de gobierno, desde las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, hasta los burócratas regionales y locales, por lo tanto reduce la eficiencia (económica). Representa por lo tanto una amenaza potencial para todos los sectores e instituciones de un país”.

A manera de conclusión podemos señalar que la volatilidad internacional le está afectando más a México que a la mayoría de los países, y que contrario a lo que nos quieren hacer creer, si hay elementos estructurales que nos ponen en una posición de debilidad.

Es por lo anterior que es urgente frenar el crecimiento de la deuda pública y contar con un marco fiscal más equitativo para que los ingresos públicos aumenten sin cobrarle más a los mismos de siempre. Por su parte, también se debe reestructurar el gasto público de manera que se eviten miles de millones de pesos que se erogan en programas y burocracia que no contribuyen en nada al mejoramiento del país y de su población.

Por su parte, también se debe fomentar la exportación aprovechando el tipo de cambio, pero lamentablemente vemos que los programas de fomento por parte del gobierno son prácticamente inexistentes. Proméxico sufrió un recorte presupuestal este año de más del 40% y aunado a esto, ha demostrado ser una dependencia sumamente ineficiente.

Finalmente, en el tema de la corrupción la señal que se envió al mundo al haber desechado la iniciativa de Ley 3 de 3 es pésima, y esto también contribuye a la debilidad de nuestra economía y nuestra moneda.

El autor es director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.mx

www.gaeap.mx

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