Opinión

Pesimismo de consumidores y empresarios

 
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Manufactura

Los riesgos de un menor crecimiento económico de México aumentan ante la caída en la confianza de los consumidores y empresarios.

En marzo pasado, el índice de confianza del consumidor mexicano continuó deteriorándose, según cifras publicadas por el Inegi.

En comparación con el mes anterior disminuyó 1.8 por ciento, pero respecto a marzo de 2015 descendió 4.2 por ciento.

Cuatro de sus cinco componentes decrecieron y reflejaron un deterioro en la percepción sobre la situación económica tanto presente como futura de los miembros del hogar y del país.

Únicamente mejoró el rubro que mide la opinión sobre la posibilidad actual por parte de los integrantes del hogar para efectuar compras de bienes durables, como muebles, televisor, lavadora y otros aparatos electrodomésticos.

Por subcomponentes, el que sufrió el mayor revés fue el que pregunta a los consumidores acerca de las posibilidades actuales de comprar ropa, zapatos, alimentos, entre otros, comparadas con las de hace un año, que cayó 4.1 por ciento respecto a febrero.

En contraste, el que evalúa la percepción de los consumidores respecto al comportamiento de los precios en los próximos meses repuntó 5.0 por ciento mensual.

Según el Inegi, lo anterior significa que los hogares consideran que los precios disminuirán o aumentarán menos en los próximos 12 meses.

Los datos sobre la confianza del consumidor en marzo no corresponden con el comportamiento de las ventas de autos nuevos y de las tiendas asociadas a la ANTAD, que en ese mes crecieron 11.4 y 5.8 por ciento anual, respectivamente.

Es notoria, como lo apuntó Banamex, la divergencia entre el comportamiento de la confianza del consumidor y el del consumo.

Sin embargo, el desánimo de los consumidores sí corresponde con el pesimismo de los empresarios.

En marzo pasado, el indicador de confianza empresarial del sector manufacturero cayó por quinto mes consecutivo.

También acumuló cinco meses por debajo del umbral de 50 puntos, que implica pesimismo del productor manufacturero.

Cuatro de los cinco componentes que lo integran –situación económica futura del país, así como actual y esperada de la empresa, y momento adecuado para invertir– descendieron en el último mes.

De hecho, el que pregunta a los empresarios si este es el “momento adecuado para invertir” ligó 100 meses por debajo del umbral de 50 puntos.

Eso quiere decir que la opinión pesimista para realizar inversiones se ha extendido por ocho años y cuatro meses.

Respecto a marzo de 2015, la confianza empresarial manufacturera también decreció.

En su comparación anual, el componente que pregunta a los empresarios de ese sector si este es el “momento adecuado para invertir” también sufrió el mayor deterioro.

Dicho de otra manera, no hay señales de una reactivación en el corto plazo de la inversión privada en la actividad manufacturera.

Los datos del Inegi no sólo dejan ver que está lejos de recuperarse la confianza de hogares y empresas, sino que su debilidad se suma a los riesgos que enfrenta la economía mexicana.

Twitter: @VictorPiz

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