Opinión

Perspectivas económicas internacionales para 2017

 
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Las perspectivas económicas para 2017 son complicadas e inciertas por la gran cantidad de variables no conocidas todavía, tanto internas pero sobre todo internacionales, que influirán en nuestro país.

Son varios los cambios que afectan a las distintas economías, como son la volatilidad del precio de petróleo, las tasas de interés que siguen aumentando, el deterioro del peso frente al dólar, pero no es claro para la mayoría de las personas las principales causas de esta volatilidad y la manera en que afectan al país. En resumen, no se tiene un correcto diagnóstico del deterioro de la situación económica mundial y menos cuál sería la correcta solución. Escuchamos interpretaciones muy diversas, desde análisis serios hasta explicaciones 'mágicas' o fantasiosas, como el fin del sistema global, del funcionamiento de los mercados o del neoliberalismo.

Hay que enfatizar que en el entorno externo sigue el estancamiento o deterioro de las economías más desarrolladas, debido a que no se han tomado las medicinas para solucionar la gravísima crisis de 2009, sino que se pospusieron para el futuro. Se compara a la Gran Crisis de ese año con la ocurrida en 1929 (aunque en México no se percibió tan grave por los sólidos fundamentos que tenía el país en ese momento).

La misma fue provocada por la fuerte expansión crediticia y monetaria iniciada en Estados Unidos en los años previos, a raíz de los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, secundada por la mayoría de los países desarrollados y fue enfrentada con más expansión monetaria para ser solucionada en el futuro. Sin embargo, parece que éste ya nos está alcanzando.

Hay que recordar que cuando se tuvo el colapso global a raíz de la quiebra del grupo financiero Lehman Brothers, la Fed elevó sus activos monetarios en cinco veces en los siguientes años (un aumento de 500 por ciento).

Si algún país subdesarrollado hubiera pretendido hacer este crecimiento habría provocado hiperinflación y drásticas devaluaciones de su moneda, pero ese país tiene la moneda de reserva mundial, lo cual le da un gran poder. Este desmedido incremento se detuvo en los pasados dos años e incluso se ha reducido paulatinamente en términos del PIB.

En la medida en que la economía de Estados Unidos siga creciendo sin expansión monetaria y con un ligero aumento en las tasas de interés, el problema se iría diluyendo paulatinamente. Sin embargo, no es claro que esta sea la propuesta del nuevo gobierno, lo cual tiene nerviosos a los participantes en los mercados financieros en todo el mundo, lo que explica la actual volatilidad.

Por otro lado, cada vez es más claro que el tema relevante para el nuevo gobierno norteamericano no es el muro con México o la crisis de Medio Oriente u otros más, sino cómo reducir los impuestos a las empresas en Estados Unidos para crear empleos. Ese fue el principal tema de su campaña y por eso fue elegido presidente, lo que sus electores estarán exigiendo que cumpla.

Será especialmente relevante para nuestro país la reforma fiscal que Trump dará a conocer en su discurso de toma de posesión en unos días, que es probable que se refiera a una reducción en los impuestos a las utilidades y una versión ligera del IVA que tenemos en México. De ser así, cabe esperar que se incrementen los flujos de capitales del resto del mundo hacia aquel país, reduciendo los recursos disponibles en México.

En resumen, el entorno económico externo en 2017 se caracterizará por una gran volatilidad en los volúmenes y en los precios de los productos, materias primas y monedas; seguirá un paulatino aumento de las tasas globales del interés y por lo mismo seguirá la apreciación del dólar, esto es devaluación del euro, de la mayoría de las monedas latinoamericanas y sobre todo del peso.

No es claro el impacto final en el crecimiento de la economía norteamericana, ya que dependerá de las medidas concretas que se tomen en los siguientes meses, afectando de distinta manera a los diversos sectores y regiones del país. Debido a que existe un desempleo reducido en aquel país, un mayor crecimiento económico presionaría al alza los salarios y los precios, por lo que sería contraproducente una política antiinmigración muy agresiva. Por lo anterior, es probable que su inflación sea más elevada.

Todo lo anterior tendrá impactos en México. La próxima semana trataré las perspectivas económicas 2017 de nuestro país, que también veremos en el Seminario de Perspectivas del ITAM el jueves 12 de enero.

Correo: benito.solis@solidea.com.mx

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