Opinión

Periodismo de negocios, ¿corrupto?

Estos fueron los encabezados en diarios internacionales que aparecieron ayer a la una de la tarde, mientras la empresa Apple desvelaba su nueva iPad 2: The Wall Street Journal: “Apple unveils iPad Air 2 – Live blog”; Bloomberg: “Apple unveils new iPad Air in advance of holiday shopping season”; Reuters: “Happening now: Apple introduces new iPads”; The Independent: “iPad Air launch live: new device will be half thickness of original iPad”; The Guardian: “Apple launch – live: iPad Air 2 and iPad mini3”; Financial Times: “Apple’s latest iPads – Live”.

Difícilmente en México se hablaría de desprestigio de estos medios
–que se dieron a la tarea de invertir recursos para transmitir en vivo el lanzamiento de estos aparatos–. Al contrario, se les celebra, como en todo el mundo, por sus altos estándares de imparcialidad, sofisticación editorial y oportunidad en la conducción de la información.

No obstante, a pesar de esa justificada admiración que desde aquí se guarda por la prensa internacional, cuando un medio de comunicación mexicano menciona marcas, cubre eventos empresariales, o caracteriza información de diferentes empresas como valiosa, se sigue pensando que se trata de un acto de corrupción, y que seguramente hubo un pago al periodista que habló de tal o cual empresa. En el mejor de los casos las personas que emiten estos juicios dirán que se trata de hacerle a las relaciones públicas de la empresa en cuestión. O sea, corrupto de todas formas.

Es muy peculiar que en un fragmento del círculo rojo (setentero, ochentero, caduco, obtuso), esta visión del periodismo mexicano no se puede superar. No pueden comprender que todo es una marca: un político es una marca, una institución gubernamental es una marca, un partido político es una marca. Pero ellos creen que las marcas sólo son las que registra en el IMPI: Procter & Gamble, Nissan o Colgate Palmolive. Se equivocan.

Quizá es que este país se acostumbró tanto al famoso “chayote” de los gobiernos priistas de hace dos décadas. Quizás es que hay quien no tiene ética, o la tiene muy laxa. Yo pensé que habíamos superado esa visión de las cosas. Veo que no.

Tengo fe de que en México triunfará el periodismo de negocios objetivo, equilibrado, plural. Un periodismo en que cuando uno escuche el resumen informativo de la radio de cada hora se establezca con transparencia y en beneficio de la audiencia si la entrevista o la nota es pagada. La audiencia, los lectores y los televidentes tienen derecho a saber que lo que se está construyendo en esta materia pasa por los filtros de los profesionales y no por sus bolsillos. Pero este es un camino en el que, todos los que nos dedicamos a esto, tendremos que seguir labrando.

Twitter: @SOYCarlosMota