Opinión

Perciben deterioro
en la posición fiscal
del gobierno

En el paquete económico para 2015, el déficit presupuestario está lejos de decrecer y menos aún de tender al equilibrio en los próximos años, como lo habían prometido el presidente Enrique Peña y su secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Como se sabe, para el próximo año se propone un déficit público de 1.0 por ciento del PIB, menor en medio punto porcentual al aprobado por el Congreso para 2014.

Sin embargo, al considerar la inversión de las empresas productivas del Estado –Pemex y CFE– y otros proyectos, el déficit previsto se incrementa a 3.5 por ciento del PIB, apenas 0.1 puntos porcentuales menor al aprobado para este año, que es el más alto desde 1989.
Además, difiere de la cifra planteada a finales de marzo pasado en los precriterios generales de política económica para 2015, en los que se propuso un déficit ampliado de 3.0 por ciento del PIB.

Un mayor déficit, que no es más que incurrir en más endeudamiento, es una de las medidas contracíclicas del gobierno federal para estimular el crecimiento de la economía y la inversión.

Lo que más preocupa no es el monto del déficit sino su trayectoria, pues en 2013 fue de 0.3 por ciento del PIB sin la inversión de Pemex, y de 2.3 por ciento al incluirla.

Como se recuerda, justo hace un año el Ejecutivo propuso cerrar 2013 con un déficit de 0.4 por ciento del PIB, en vez del equilibrio presupuestario que había aprobado el Congreso.

Lo hizo para evitar recortes en el gasto público ante la reducción de los ingresos fiscales causada por la debilidad económica.

No obstante, el déficit se incrementó de manera significativa en 2014 y mantendrá su carácter “transitorio” en 2015.

La expectativa del gobierno es que continúe con su reducción gradual para alcanzar el equilibrio presupuestario a partir de 2017.

Sin embargo, analistas y organismos empresariales han advertido del riesgo que representa el incremento del déficit presupuestario.

Para Mario Correa, economista en jefe para México de Scotiabank, no hay que soslayar el deterioro en la posición fiscal del gobierno, pues “mantener finanzas públicas sanas es pilar fundamental de la estabilidad macroeconómica”.

La Dirección de Análisis Económico de CI Banco planteó que mantener el déficit en 3.5 por ciento del PIB “dejará a las finanzas públicas en rojo sobre su sostenibilidad”.

Si bien no es algo de preocupar, considera conveniente “mantener un monitoreo constante de los déficit, sobre todo en su implicación de aumento de la deuda pública”.

El presidente de la Coparmex, Juan Pablo Castañón, llamó a “ser prudentes con el endeudamiento”, porque “se observa una tendencia a ampliar” el déficit.

Así, entre algunos analistas y empresarios empieza a generarse una percepción negativa en términos de la solvencia financiera del gobierno.
La propuesta del Ejecutivo sobre el déficit deja claro que la reforma fiscal no mejoró la capacidad financiera del gobierno.

Twitter: @VictorPiz