Opinión

Pensiones a magistrados, pirotecnia pura

El asunto de las “pensiones vitalicias’’ para los magistrados electorales huele a distractor.

El texto aprobado ayer por los diputados –previamente aprobado también por los senadores- sólo habla de la obligación de la Comisión de Administración del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, “determinar, en su caso, el haber de retiro de los magistrados de la Sala Superior’’.

Pero no se menciona que sean vitalicias –podría ser un bono de retiro como se acostumbre en el gobierno federal-, ni se habla del monto.

Buena parte de la discusión en San Lázaro se dedicó a un “supuesto madruguete’’ del PRI en el dictamen que ni el PAN ni el PRD protestaron. Pero pocos hablaron de los puntos finos de la reforma política.

Por ejemplo, en el tema de las candidaturas comunes, ante la resistencia del PRI de llevarlas al plano federal, el PAN aceptó la redacción de un texto en el que se deja a la consideración de las legislaturas estatales si proceden o no.

Actualmente, existen 14 estados que permiten las candidaturas comunes.

En el caso de la sobrerrepresentación, el PAN aceptó que el tema quedara en los términos establecidos en la reforma constitucional, es decir, que ningún partido pueda tener asignaciones de plurinominales 8 puntos arriba de sobrerrepresentación en los Congresos.

Aunque la propuesta panista era más ambiciosa, para no atorar la reforma se acordó con el PRI dejar en ese porcentaje la sobrerrepresentación.

En el caso del voto de mexicanos en el extranjero, se acordó que podrán credencializarse en el país de residencia, podrán votar en consulados y embajadas, además de hacerlo vía electrónica; votarán para Presidente, para gobernador y jefe de gobierno y eventualmente para senadores.

En el caso del “modelo de comunicación’’, se establece que la propaganda sólo podrá hacerse en textiles, lo que elimina el uso de “monederos electrónicos’’, como en el caso de Soriana, y se determinó que las cadenas de televisión abierta tendrán que difundir spots en sus canales de multiprogramación.

Además, se estableció que las cuotas de los militantes no serán contabilizadas en el presupuesto anual de los partidos políticos; estarán limitadas pero no se sumarán al total del financiamiento público, que seguirá siendo del 90 por ciento contra el 10 por ciento del dinero privado.

Se acordó también que el INE atraiga elecciones estatales por mayoría calificada -8 votos de 11 posibles-, en los casos en los que se demuestre una injerencia directa del gobierno local en los comicios.

Eso es lo que debería discutirse para conocer el alcance real de una reforma política que nos fue vendida como la panacea de la transparencia y el “piso parejo’’ en las próximas elecciones.

Lo otro son fuegos artificiales.