Opinión

Peña Nieto, lo fácil y lo difícil

Si el lunes pasado, al tener noticia de la presentación del Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 usted tuvo la pegajosa sensación de que eso ya lo había visto, no anda tan errado. Parte de los 7,7 billones de pesos que Enrique Peña Nieto calcula que se invertirán en este rubro durante su sexenio ya nos los había anunciado… hace más de nueve meses.

El 15 de julio del año pasado, el presidente presentó ante gobernadores, legisladores y empresarios (o sea, casi igualito que el acto del lunes) el Programa de Inversiones en Infraestructura de Transporte y Comunicaciones 2013-2018. En ese fecha, el mandatario anunció “un programa de gran magnitud y alcance, que detonará una inversión tanto pública como privada en este sector de las comunicaciones y transporte de, prácticamente, 1,3 billones de pesos”. El lunes, volvió a decir que de los 7,7 billones, la inversión en infraestructura en comunicaciones y transportes será equivalentes a… 1,3 billones.

Los discurseros del presidente incluso hicieron, en julio y esta semana, comparaciones muy similares.

Peña Nieto en 2013: “De acuerdo al Foro Económico Mundial, México está situado en la posición 68 de 144 países evaluados por la calidad de su infraestructura; es decir, 15 posiciones atrás del lugar que ocupa en razón de su competitividad global. No hay la suficiente congruencia entre el nivel de infraestructura que tiene nuestro país con el nivel que tiene nuestra competitividad”.

Peña Nieto en 2014: “La infraestructura que tenemos aún no es suficiente para el tamaño e importancia económica de México. A pesar de ser la décimo cuarta economía del mundo, en calidad de infraestructura, ocupamos el lugar 64 entre 148 países de acuerdo al Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial”.

Así que si tuvo un déjà vu, es de lo más natural. Como natural resulta preguntarse si no estamos ante un caso similar al que aconteció cuando hace meses el gobierno de Peña Nieto anunció un presupuesto multimillonario para el rescate en Michoacán que luego resultó que en realidad era dinero de programas ya existentes. Ver en Animal Político un reporte publicado el 10 de febrero pasado.

En todo caso, el 15 de julio el presidente ya había adelantado que lo difícil no era anunciar estas acciones, sino concretarlas. En aquella fecha dijo: “resulta fácil hacer la presentación de este proyecto, pero resulta más alentador y con mayor compromiso el que realmente en algunos años, podamos ver materializados y realizados los proyectos que hoy aquí estamos presentando. Hago votos porque así sea y llevemos a cabo esta gran tarea”.

Nueve meses después nos vuelven a anunciar estos planes. Lo fácil. Faltan todos los detalles de licitaciones y tiempos de cientos de obras. Lo difícil. Ojalá que esta vez sí avancen en eso (el sitio web donde se supone que vienen los detalles pni.gob.mx es abrumadoramente pobre en cuanto a los mismos). Y sobretodo ojalá que, casi año y medio después de iniciado el sexenio el presidente y su equipo dejen ya de recurrir a los anuncios de lo que harán, e informen de lo que están haciendo.