Opinión

Pemex: Ejecución, ejecución y ejecución

 
1
 

 

Pemex: ejecución, ejecución y ejecución.

Los funcionarios públicos nunca lo van a decir, pero Pemex estuvo al borde del abismo.

Con la caída de los precios del petróleo la empresa perdió 100 mil millones de pesos de ingresos y sus pérdidas alcanzaron la inimaginable cifra de 432 mil millones de pesos en 2015.

La llegada a la dirección general de la empresa de José Antonio González Anaya no fue sólo un cambio de personas, sino de administración.

Cambió completamente la lógica de operación de la petrolera.

Pepe Toño –como es conocido entre sus cercanos– entró a apagar el incendio.

Se requería a alguien con la determinación y la disciplina para hacer un recorte de 100 mil millones de pesos y no dejar que se cayera la empresa. El ajuste allí va, con todos sus costos… y sus beneficios.

Pero falta la segunda parte. Pemex no tiene futuro solamente con el recorte. Necesita cambiar su modelo de negocios. Ese cambio fue el que se anunció ayer.

Le enumero cinco puntos, que, a mi juicio, son los elementos clave de la estrategia anunciada ayer:

1.- Se dará prioridad a la rentabilidad. Antes, la meta era producir más, fuera rentable o no. Ahora, se producirán los hidrocarburos que sean rentables, aunque eso signifique bajar el volumen de producción.

2.- Pemex va a desarrollar una agresiva estrategia de socios. Hasta antes de 2014 lo tenía prohibido en México. Ahora, deberá construir múltiples acciones para buscar socios en casi toda la cadena productiva.

Esto va a empezar tan pronto como el 5 de diciembre, cuando se presenten las ofertas por Trion, el primer campo petrolero que Pemex desarrollará en asociación (farm out).

3.- Seguirán vigentes los contratos de servicio y no solamente las asociaciones. Se plantean varios de ellos para mejorar la eficiencia de la operación en las refinerías y crear esquemas de cogeneración de energía.

4.- Uno más de los esquemas que se van a utilizar es la asociación, con un socio operador y la aportación de activos existentes, como en el caso de la infraestructura de almacenamiento.

5.- En la petroquímica se plantea la coinversión con terceros. Por ejemplo, es el caso de la modernización de la producción de polietileno.

Este conjunto de acciones, sumada a la reducción estructural de los gastos, supondría elevar la producción de crudo de 1.944 millones de barriles diarios el próximo año a 2.196 en 2021, es decir, un 13 por ciento en cinco años, lo que pareciera plausible.

Y el balance financiero de Pemex pasaría de una cifra negativa de 149 mil millones de pesos en 2016 a una positiva de 43 mil millones para dentro de cinco años.

Escuchando ayer las opiniones de empresarios del sector, tras la presentación del Plan, la constante que oí es que la clave es: ejecución, ejecución y ejecución.

Capté una opinión mayoritaria favorable a la estrategia definida pero también pude percibir preocupación y cierto escepticismo respecto a la complejidad de la tarea y la disposición de la estructura de la empresa
-no de su alta dirección- a cambiarse el chip y entrar al nuevo mundo competitivo y de asociaciones.

De la capacidad de ejecución dependerá el futuro.

Por cierto, en tono de broma (¿o no?) el senador Ernesto Cordero me dijo ayer que pensaba proponer una iniciativa para que el actual director de Pemex se quedara hasta 2025 y asegurar la viabilidad de la empresa.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
Gasto público, entre la eficacia y las mentadas
¿Hay que prepararse para la llegada de Trump?
¿Ya revivió Trump?