Opinión

Peligro global 

 
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Donald Trump

Para ahora ya debe ser evidente el tamaño del problema que representa Donald Trump. No para México, o al menos no solamente, sino para el planeta entero. En menos de una semana (que se cumple hoy) ha firmado una docena de órdenes ejecutivas (decretos) que refuerzan ofertas de campaña. Algunos son realmente decretos, otros sólo directrices de política.

El lunes firmó la salida de Estados Unidos del TPP, tirando años de negociaciones comerciales a la basura, pero sobre todo desperdiciando una gran oportunidad de limitar a China. El martes firmó la autorización de dos oleoductos que habían estado frenados por consideraciones ecológicas. El miércoles nos tocó a nosotros, con sus decretos acerca de seguridad nacional, que más bien son relativos a la migración. El compromiso de construir su dichoso muro, limitaciones en el otorgamiento de visas especiales, crecimiento de la patrulla fronteriza y aduanas y migración, entre otras cosas. Aunque en la presentación de estos dos decretos no insistió en que México pagaría por su muro, y eso permitió que el presidente Peña Nieto considerara la posibilidad de viajar a verlo la próxima semana, por la mañana del jueves lanzó un tuit en donde afirmaba que si México no pensaba pagar por el muro, para qué reunirse. Peña Nieto canceló entonces la visita. Poco tiempo después, el jefe de prensa de la Casa Blanca anunció que buscarían otra fecha para dicha reunión, y que mantendrían canales abiertos de negociación. Pero en pocas horas regresó Trump, ahora con el anuncio de un impuesto especial de 20 por ciento a las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, para financiar con ello el muro. La respuesta generalizada fue sumamente negativa, así que nuevamente salió el jefe de prensa a decir que era sólo una idea y que no se había propuesto formalmente dicho impuesto.

Quienes celebraban la llegada de Trump a la Casa Blanca porque implicaba un cambio con respecto a la política tradicional, creo que nunca imaginaron de qué tamaño sería ese cambio. Trump no tiene la más remota idea de cómo funciona el gobierno de Estados Unidos, las relaciones internacionales, el comercio internacional, los impuestos o cualquier otro asunto público. Tiene experiencia empresarial limitada (bienes raíces, casinos, servicios) y no muy exitosa. Tiene grandes habilidades comunicacionales para las nuevas tecnologías, desarrolladas en su paso por el reality show: sabe generar gran tensión emocional alrededor de ideas muy limitadas, para con ello ganar apoyo y rechazo. Mientras el apoyo sea superior, sigue adelante.

Fuera del espacio comunicacional, esas habilidades tienen poca utilidad, pero sin duda fue gracias a ello que logró ganar la presidencia. Ya para gobernar, no sólo parecen inútiles, sino contraproducentes. Creo que todo el mundo (es decir, los gobiernos) han aprendido, gracias al tema del muro con México, que Donald Trump no tiene palabra. No importa qué haya negociado él o su equipo, todo puede desaparecer vía un tuit lanzado en cualquier momento. Tal vez algunos crean que eso sólo ocurrirá con México, pero se equivocan. Empezó con nosotros porque somos 'el rival más débil', y porque sin duda se considera superior. Pero no seremos los únicos, pongan sus barbas en remojo.

México debe actuar, como decía Kalimán, con serenidad y paciencia, mucha paciencia. Ya se han determinado los límites (no pagaremos el muro, y en temas comerciales podemos negociar), y basta con eso. Los intercambios con Trump deben ser los mínimos posibles (ninguno, de preferencia), mientras que con su equipo se van definiendo detalles. Debe quedar claro que si el gobierno de Trump decide enfrentar al socio y aliado que somos, perderá el apoyo en seguridad que hemos dado. Ninguna agresión quedará impune.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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