Opinión

Pasivos y activos

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil revisó sus pasivos. Como la lectora y lector saben de memoria, los pasivos se calculan en la cama como sujetos que no toman la iniciativa, nomás esperan y esperan a que el otro o la otra hagan y deshagan, una versión de los flojos, de los comodines. ¿O de qué hablamos? Ah, de las estimaciones, de las obligaciones (ones-ones) de la empresa o institución con los trabajadores activos o jubilados de la empresa. Es igual, para el caso es lo mismo. Los activos, o las activas, en cambio, suben y bajan con denuedo, toman la iniciativa, asertividad es su nombre de pila. En fon.

Révenons á nos moutons. El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, ha explicado que a partir del verano de 2016 los mexicanos veremos una disminución en las tarifas eléctricas, pues a México le costará menos dinero producir el fluido eléctrico (así se dice) ya que usarán materias energéticas más bara-bara y se prevé el uso de nuevas plantas generadoras. Miren: no se lo tomen a mal a Gamés, pero la tarjeta de presentación es tan mala como la promesa. En dos años nadie quiere nada, se necesita ahora, y si no se puede, no vendan un pedazo de la luna para dentro de dos años, fecha en la cual muy probablemente algunos del club de Gil ya se hayan retirado a esa vida de silencio a la cual muchos le llaman eternidad.

¿Estamos?

Bonanza

Luis Videgaray explicó que se requiere que Pemex y otros grandes empresarios inviertan en extraer gas, por lo demás “estamos hablando de que en 2016 y luego 2017 y 2018 se verán beneficios claros y palpables en la economía familiar y la competitividad en las empresas mexicanas”. En 2018 la cosa mejorará, es bueno saberlo. Y dicen además que en el año de 2019, durante el primer año de la presidencia de Liópez, la prosperidad será la moneda corriente en México. Qué, ¿por qué tosen como si se hubieran tragado la rabadilla del pollo? La bonanza se acerca a gran velocidad.

Y hablando de pollos, a las afueras de San Lázaro, Jesús Zambrano, dirigente nacional del PRD, ha dicho que quieren dar la “pechuga del pollo a extranjeros y las excrecencias al pueblo”. En el templete y como un político dedicado al combate cuerpo a cuerpo, el maestro Zambrano no da golpe. Ante unos tres mil correligionarios, Zambrano fustigó (gran verbo) al neoliberalismo. Desde la estación en Finlandia en la cual Lenin se mostró como un gran líder, nadie había visto a un líder de la izquierda comerse a pedazos al gobierno opresor. ¿Va bien Gil o se regresa?: “nos dimos cita aquí para dejar en claro a nuestros diputados que no están solos, que cuentan con nuestra solidaridad y apoyo irrestrictos y para pedirles que no bajen la guardia”. La verdad a Gamés se le puso la gallina de carne, o como se diga. ¿No le creen a Gilga? Con ustedes no se puede, todo lo toman a chunga.

Magia


Ahora mal, medita Gamés: el asunto de los pasivos de Pemex y la CFE es una verdad del tamaño de la Catedral, pero una verdad que los operadores de la reforma se encargaron de tapar con un dedo, un dedo grande, por cierto. Gamés nunca oyó hablar de esos pasivos durante el largo cabildeo de la reforma. Nada por aquí, nada por allá y de pronto, charrán: con ustedes el pasivo grandote y el salvamento y a pagar, o como se diga. Y ya dijo Enrique Quintana en la página 2 de EL FINANCIERO, que los pasivos podrían significar pagos para el gobierno del orden de nueve mil millones anuales en los años por venir. ¿Cómo la ven? Sin albur ni nada.

La máxima de Vincent Voiture espetó dentro del ático de las frases célebres: “A menudo, la fortuna nos hace pagar muy caro lo que creemos que nos ha regalado”.

Gil s’en va.