Opinión

Para crecer urge detonar la inversión productiva en México

 
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SAT

Un factor esencial para que un país pueda crecer es que sus empresarios puedan generar ganancias en sus negocios, las cuales les permitan una reinversión de utilidades en activos productivos, tales como la construcción no residencial y maquinaria y equipo. Esta es una vía para aumentar la competitividad, ampliar la capacidad productiva de las empresas y por lo tanto el valor de la producción.

En México hemos observado un lento crecimiento económico y en el total de la inversión en los últimos tres años. De acuerdo a cifras del INEGI, el Producto Interno Bruto (PIB) ha crecido a una tasa anualizada promedio de apenas 2.12% en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al tercer trimestre de 2015; mientras que la inversión productiva, medida a través del Índice de volumen físico de la inversión fija bruta, creció apenas 7.0% entre septiembre del 2000 y el mismo mes de 2015. Esto último equivale a un incremento promedio anual de apenas 2.3% en los últimos tres años (a la par que el PIB); pero es obvio que si tomamos en cuenta la depreciación de los activos vemos que la inversión total en nuestro país ha estado prácticamente estancada en los últimos tres años sino es que hasta es negativa en términos netos.

La razón por la cual la inversión fija bruta presenta estos números es porque entre el noveno mes de 2012 y el mismo mes de 2015 la inversión residencial creció 6.5%, la no residencial cayó 8.5%, mientras que la inversión en maquinaria y equipo creció 24.9% en el mismo periodo. Esto significa que en los últimos tres años la inversión residencial creció a una tasa promedio anual de 2.1%, la no residencial decreció a razón de 2.9% por año, mientras que la realizada en maquinaria y equipo se elevó 7.7 por ciento promedio anual.

Analizando con mayor detalle lo que ha sucedido con la inversión en maquinaria y equipo, tenemos que entre septiembre de 2012 y el mismo mes de 2015, la de origen nacional se elevó 7.9%, producto de aumentos de 14.2% en equipo de transporte y de apenas 2.0% en maquinaria, equipo y otros bienes. Por su parte, la inversión en maquinaria y equipo de origen importado se elevó 34.1%, producto de una caída de 2.8% en la de equipo de transporte y un incremento de 39.9% en maquinaria, equipo y otros bienes.

Todo lo anterior significa varias cosas: 1. En México los empresarios están dejando de invertir en instalaciones físicas, pero si están realizando inversiones en otros activos que les permitirán ser más productivos y eficientes; 2. Buena parte del aumento de la inversión en maquinaria y equipo obedece a las ventas de autos y camiones nuevos que está realizando la industria automotriz nacional; 3. Gran parte de la maquinaria y equipo (diferente del equipo de transporte) que están adquiriendo las empresas en México es de origen importado, lo que denota que nuestro país tiene una limitada capacidad de generar los bienes de capital que requieren las empresas ubicadas en México; y 4.

La principal razón por la que la mayor parte de la maquinaria y equipo (diferente del equipo de transporte) es importada es porque seguimos dependiendo enormemente de la Inversión Extranjera Directa (IED), la cual se trae sus activos del exterior al momento de instalarse en nuestro país.

Respecto a esto último, de acuerdo a cifras que se pueden consultar en el Banco de Información Económica (BIE) del INEGI, nuestro país recibió por concepto de IED en el año 2012 un total de 19.731 miles de millones de dólares (mmdd), en el 2013 fueron 45.170 mmdd, en el 2014 ascendió a 25.141 mmdd y en los primeros tres trimestres de 2015 van 21.585 mmdd. En relación a estas cifras, debe tenerse presente que una proporción importante de IED llega por la compra de empresas ya existentes por parte de extranjeros (como fue la venta de la cervecera Corona), por lo que la inversión en nuevas empresas es por un monto menor; sin embargo, las cifras demuestran que dependemos fuertemente de la IED para poder crecer y crear empleos.

¿Cómo podemos entonces generar más inversión productiva en México y cómo podemos dejar de ser tan dependientes de la IED? Como ya se mencionó, el primer paso es que las empresas nacionales tengan utilidades para reinvertir, pero los esquemas actuales de competencia desleal e ilegal lo hacen cada vez más difícil.

Los problemas que subsisten en muchas ramas de actividad manufacturera por la entrada de mercancía al país en condiciones de contrabando o subvaluación, provocan además de una defraudación fiscal, que los empresarios nacionales tengan que bajar sus precios, ya que de lo contrario no podrían vender sus productos. En la medida en que caen sus precios, se recortan los márgenes de utilidad y se limita la capacidad de reinvertir en maquinaria y equipo. Es por esta razón que se vuelve fundamental un combate más decidido al contrabando técnico y bronco, así como a la subvaluación con el fin de darles un respiro a muchas empresas formales.

Otro aspecto que limita la inversión es que, de acuerdo con el más reciente Informe Trimestral de Financiamiento a las Empresas por parte del Banco de México, las empresas con nuevos créditos bancarios percibieron condiciones menos favorables entre el segundo y tercer trimestre de 2015 en cuanto a comisiones y otros gastos, tiempos de resolución del crédito, condiciones para refinanciar créditos, requerimientos de colateral, así como de otros requisitos solicitados por la banca.

De acuerdo al informe, las limitantes señaladas por las empresas para obtener un crédito bancario fueron la situación económica general (46.5%), las tasas de interés del mercado de crédito (43.1%), las condiciones de acceso a l crédito bancario (41.2%), los montos exigidos como colateral (40.4%), las ventas y rentabilidad de la empresa (38.9%), el acceso a apoyo público (36.1%), la disposición de los bancos a otorgar crédito (35.0%), la capitalización de la empresa (33.4%), las dificultades para pagar el servicio de la deuda vigente (28.3%) y la historia crediticia de la empresa (26.4%).

Un factor adicional que sin duda limita la inversión productiva en México es el marco fiscal, el cual no brinda los incentivos adecuados para que más empresarios puedan renovar su planta y equipo. En este sentido hemos escuchado muchos pronunciamientos por parte de las cúpulas empresariales solicitando mayores deducciones, sin embargo, la autoridad fiscal y legisladores han hecho sólo ajustes menores después del apretón que le dieron a las empresas con la Miscelánea Fiscal de 2014.

Finalmente, otro aspecto que limita la inversión de las empresas es la falta de pago de algunas dependencias como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la CONAGUA, diversos gobiernos estatales y municipales, así como por parte de empresas como PEMEX.

Esta falta de liquidez por parte de empresas que no logran recuperar sus cuentas por cobrar también impide que muchas de ellas puedan crecer, ya que el haberle vendido al sector público en lugar de representar una fuente de prosperidad para el negocio, se convirtió en una pesadilla.

Y en este mismo orden de ideas, los problemas que ha ocasionado el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a muchas empresas exportadoras por la falta de devolución del IVA son alarmantes para muchos. Hay empresas que han dejado de exportar por esta razón, y en casos extremos, las empresas cerraron sus puertas dado que les resultaba imposible financiar el monto retenido por parte de la autoridad fiscal, que parece que sólo busca la manera de no devolverle sus impuestos a los contribuyentes.

A manera de conclusión podemos señalar que la economía crece lentamente, en parte porque la inversión ha sido escasa. Aunado a lo anterior, mucha inversión en México proviene del exterior ya que carecemos de un detonante de ésta en nuestro país. Esto es preocupante porque se requiere inversión en maquinaria y equipo para que las empresas sean más productivas y eficientes. Por lo anterior, se vuelve indispensable que la autoridad combata la ilegalidad, se mejoren las condiciones crediticias del país, se le pague por parte del sector público a las empresas a las que se les debe, y que se mejore el marco fiscal de manera que se brinden mayores incentivos a las empresas. Si detonamos la inversión productiva en México las cosas marcharán mucho mejor.

www.gaeap.com

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

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